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| Afectados. Varias casas fueron destruidas en
el sector. Foto EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Aún hay problemas en este municipio a consecuencia de la lluvia
del fin de semana, que provocó derrumbes y la obstrucción
de carreteras y calles del sector urbano.
Un nuevo dolor de cabeza afrontan vecinos y autoridades municipales. Los
aludes rompieron la tubería principal del sistema de abastecimiento
de agua.
Desde Juayúa les llega el servicio en camiones cisterna, pero no
es suficiente para cubrir las necesidades de consumo e higiene de los
pobladores.
Trabajadores de la alcaldía laboran además, en la remoción
de lodo y piedras de la carretera que cruza la localidad.
Es un trabajo arduo que tratan de efectuar a la mayor brevedad posible
para prevenir que, de llover nuevamente, tengan otras dificultades.
El alcalde Edgar Rivera busca la manera de lograr más asistencia.
Ayer llamaba por teléfono celular a funcionarios de Obras Públicas.
Necesitamos más maquinaria para retirar la tierra. Muéstrenme
que hay voluntad. Yo pongo el diésel, expresaba.
Confía también en que les lleven alimentos para 11 familias
de damnificados.

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