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Cuisnahuat da el último adiós a sus muertos

Sonsonate. Una misa fue oficiada previo al entierro. Ayer hallaron a los cinco desaparecidos


Publicada 29 de junio 2005 , El Diario de Hoy

Inhumación. Residentes del cantón Coquiama y lugares aledaños despidieron ayer a los ahogados del domingo en el vuelco de un camión en un riachuelo. Foto EDH


Jorge Beltrán
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Coquiama enterró ayer a 22 de sus 26 habitantes muertos el domingo al volcar un camión en un riachuelo en el cantón San Lucas, en Cuisnahuat, Sonsonate.

Desde las 8:00 de la mañana de ayer, los ataúdes comenzaron a bajar de las lomas del cantón Coquiama.

El desfile fúnebre lo encabezaron los cuerpos de Dolores Henríquez, de 60 años, y su nieta Karina Raquel, de 8, y lo cerraban 11 cajas apiladas en un camión.

A la par de los ataúdes, decenas de campesinos los acompañaban con flores de sus agrestes jardines.

En el camposanto del cantón San Lucas, las escenas de dolor se repetían con cada palada de tierra que caía sobre las sepulturas.

A las 10:15 de la mañana, una misa fue oficiada acompañada de cantos religiosos. Pero éstos no aplacaban los gritos de desconsuelo de adultos y niños, algunos que no superaban los seis años.

Los sepultados eran hombres que dejaron a dos o más hijos, o solteros que eran el sostén de un hogar sin padre.

Dolor. Cada palada de tierra laceraba a los dolientes. Foto EDH

Entre los dolientes y amigos de las víctimas se revolvía una y otra vez la hipótesis de que si Orlando Rivera, quien conducía el camión, no se hubiera atrevido a cruzar el río crecido, no estarían viviendo la calamidad.

Al filo del mediodía, ante la amenaza de un aguacero y la necesidad de cruzar el río Pululuya, el cementerio se fue quedando solo con quienes, con piochas, azadones y palas, terminaban de inhumar los cadáveres.

El aguacero cayó. Las gentes de Coquiama empezaron a subir la calle empedrada hacia sus hogares.

Atrás, en San Lucas, quedaban cinco familias más que comenzaban su dolor. eran las de los cinco hombres que ayer fueron hallados flotando kilómetros abajo del río Pululuya.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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