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| Definido. Los paulistas llegan con una ventaja
de dos goles al Monumental de Buenos Aires. Foto
AP |
Associated Press
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
En medio de un importante dispositivo de seguridad, Sao Paulo llegó
ayer a Buenos Aires y se recluyó en un lujoso hotel a la espera
del decisivo choque ante River Plate por una de las semifinales de la
Copa Libertadores.
El conjunto brasileño solicitó que se refuerce la seguridad
que habitualmente se le ofrece a los equipos visitantes durante su estadía
en la capital argentina ante posibles represalias por los incidentes ocurridos
hace una semana en Sao Paulo, cuando el microbús en el que viajaba
la delegación de River fue agredido a pedradas por hinchas locales.
Sao Paulo ganó el primer partido 2-0 y hoy se jugará la
revancha en el estadio Monumental de River.
A su arribo al aeropuerto internacional de Ezeiza, el conjunto paulista
fue recibido por una nutrida guardia policial, que luego lo acompañó
en su traslado hacia el hotel.
También se decidió no realizar el habitual reconocimiento
al campo de juego del estadio Monumental.
En un breve contacto con la prensa, el técnico Paulo César
Autuori prefirió bajarle el tono a la polémica.
Vinimos a jugar un partido, no una guerra. La rivalidad le hace
muy bien al fútbol, pero lo que pasó en Brasil no puede
empañar la fiesta que representa este deporte, sostuvo.
Con un empate y aún perdiendo por la mínima diferencia,
Sao Paulo jugará la final del certamen continental.

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