 |
| Escrituración. La compraventa de viviendas
se hará mediante escrituras digitales. Foto:
EDH |
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
¿Se imagina que una persona pueda firmar en la capital, y sin salir
de su casa, un contrato de la compra de un terreno en Usulután,
con un vendedor que se encuentra en Santa Ana y ante un notario que vive
en Santa Tecla?
Por ahora, la historia en El Salvador es fantasía, pero podría
hacerse realidad si se legaliza la firma electrónica, un proyecto
que se encuentra contemplado en el Tratado Marco de Cooperación
entre el Centro Nacional de Registros (CNR) y el Colegio de Registradores
de España.
El acuerdo fue firmado ayer en Madrid por los funcionarios de las dos
entidades, Garrid Safie, por El Salvador, y Nicolás Nogueroles,
por España.
Nogueroles explica que esta modalidad consiste en fijar información
en un dispositivo electrónico (parecido a las memorias flash
o discos duros móviles, con acceso a un puerto USB) y darle el
respectivo respaldo legal.
En el hipotético caso de compra del terreno usuluteco, las tres
partes insertarían el aparato en una computadora conectada a la
Internet, con lo que validarían el proceso.
Además, se podría utilizar una tarjeta con un microchip,
como el que tienen algunas tarjetas telefónicas y la licencia de
conducir.
Estos mecanismos ya se realizan en España y son mucho más
confiables que firmar a mano sobre papel, dice Nogueroles, porque la información
que contienen es imposible de falsificar.
La tecnología que permite la firma electrónica tiene su
origen en la transmisión encriptada de información, una
práctica utilizada al principio por los espías.
El funcionario español asegura que la medida ha evitado en su país
el traslado de usuarios desde las provincias hacia las ciudades para legalizar
sus documentos.
El respaldo de la firma electrónica corre por cuenta del Colegio
de Registradores, pero son los clientes quienes generan las claves y son
sólo ellos quienes las conocen.
Es diferente al pin para la tarjeta de crédito, porque ese
número se lo da el banco. Aquí (muestra el artefacto) la
información la genero yo y queda dentro, afirma.
Trámites
Con esta modalidad, los trámites se harán más fácil.
Safie indica que planea promover el uso de la rubrica electrónica
en las transacciones en el CNR, como primer paso para masificarla.
En palabras de Nogueroles, la celeridad irá de la mano con la seguridad.
En el mundo actual, sostiene, la ausencia de una es una desventaja.
El CNR se convirtió ayer en la primera institución latinoamericana
en suscribir un tratado marco con el Colegio de Registradores de España.
Según Nogueroles, el prestigio y confiabilidad del CNR. dentro
y fuera de El Salvador, los motiva a firmar este tratado.
El CNR es la instancia de referencia para el Banco Mundial, igual
el Colegio de Registradores, manifestó.
El mecanismo es diferente al pin para la tarjeta de crédito,
porque el número lo da el banco, mientras en este proceso lo damos
nosotros
Nicolás Nogueroles
Colegio de Registradores

|