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| Temor. El Gobierno plantea que le preocupa que
algunas personas estén contratando a pandilleros como sicarios
para acabar violentamente con otros. Foto EDH |
Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Ante la ola de homicidios con lujo de barbarie que cometen las pandillas,
la Policía Nacional Civil confirmó ayer que encausará
por actos de terrorismo a los pandilleros acusados de asesinato y o de
tenencia ilegal de armas.
Tal delito tiene una pena de entre cinco a 20 años de prisión.
El subdirector de la corporación, Pedro González, dijo que
la instrucción ya fue girada a los jefes policiales, para que desde
hoy la trasladen oficialmente a su personal, sobre todo al de Seguridad
Pública.
El propósito del Gobierno es que la Fiscalía General y los
jueces apliquen a los mareros el Artículo 343 del Código
Penal, que sanciona a quienes provoquen alarma, temor o terror, utilicen
explosivos y otras armas y retengan y asesinen a otras personas.
La tesis del Ejecutivo es que la escalada de asesinatos con lujo de barbarie
y decapitaciones, principalmente los registrados el fin de semana anterior,
mantiene aterrorizada a la población.
Argumentos
El viceministro de Seguridad Pública, Rodrigo Ávila, sostiene
que muchos casos de homicidio se convierten en verdaderos actos
de terrorismo, y que los mareros pretenden utilizar otros artefactos para
actuar.
El funcionario cita el caso del hombre que fue mutilado y decapitado la
noche del viernes anterior, cuyo torso fue encontrado en el baúl
de un vehículo abandonado frente al cementerio La Bermeja, de San
Salvador, mientras la cabeza y brazos fueron hallados cerca de la comunidad
Nuevo Israel.
Otro acto de terror que menciona el funcionario son las extorsiones que
los pandilleros cometen contra comerciantes, transportistas y ciudadanos
comunes, para que operen en los territorios que dicen controlar.
El hecho de obligar la entrega de dinero a cambio de no ser atacado
o asesinado genera temor y terror, principalmente entre los transportistas
y sus empleados, asegura.
El viceministro de Seguridad Ciudadana también califica como terrorismo
el hecho de hacer explotar una granada. Es un atentado colectivo
que en otros países es tratado como terror, dice.
La legislación penal establece que incurre en terrorismo el que
utilice explosivos o los fabrique, como hacen las pandillas.
La ley también incluye las tomas de poblados, que tiene alguna
similitud con el control que los grupos mantienen sobre barrios.
Sin embargo, la nueva disposición policial no tiene mucho eco entre
algunos jueces.
El juez del Tribunal 3o. de Sentencia, Carlos Sánchez, afirmó
que la solicitud del Ejecutivo no procede, porque el terrorismo y los
homicidios no siempre tienen la misma finalidad.
En ninguna legislación del mundo se encuentran confundidos
los actos de terrorismo con los homicidios. La finalidad del primer delito
es diferente, explicó.
Para el profesional, la ola de asesinatos es un problema gravísimo
de inseguridad ciudadana.
La jueza 8a. de Instrucción, Gloria de la Paz Lizama, dice que
el Artículo 343 se podría aplicar cuando ocurra una reforma
integral a la legislación penal del país, para que no exista
la confusión que generó la vinculación de las maras
con las agrupaciones ilícitas.
No obstante, aclara que la remisión policial se puede adecuar siempre
y cuando la conducta ilícita encuadre con lo que establece el artículo
en mención.
Autoridades reconocen el incremento de homicidios
El viceministro de Seguridad Pública, Rodrigo Ávila, y
el subdirector de la Policía Nacional Civil, Pedro González,
coincidieron ayer en que están preocupados por el incremento de
asesinatos en los últimos días.
Estamos preocupados por el número de homicidios recientes,
y porque algunos son producto del sicariato y porque las pandillas están
recurriendo a la extorsión, dijo Ávila.
Hasta abril, la PNC consignaba 1250 homicidios, equivalentes al 20 por
ciento de incremento respecto a 2004.
Los funcionarios detallaron que muchas víctimas son miembros de
maras o que han tenido antecedentes delictivos.
En tal sentido, González mencionó que desde enero a mayo
de 2005, habían sido asesinados 425 miembros de pandillas, y que
otro centenar de asesinados tenían récord delictivo.
Mencionó que para la PNC es difícil defender a un marero
cuando hay mucha gente interesada en ejecutarle.
Además, expresó que a muchos mareros los han matado al poco
tiempo de haber salido de la cárcel.
Estamos ante una serie de ajustes de cuentas entre las maras. De
nueve asesinatos en un día, ochos eran pandilleros, afirmó.
Actos de terrorismo
Establecido en el Código Penal sobre delitos relativos a la paz
pública:
Art. 343.- El que individualmente o en forma colectiva realizare
actos que pudieran producir alarma, temor o terror, utilizando: sustancias
explosivas o inflamables; armas o artefactos que normalmente sean susceptibles
de causar daño a la vida o en la integridad de las personas será
sancionado con prisión de cinco a veinte años.
En igual pena incurrirá el que en las mismas circunstancias y para
lograr los fines anteriores, privare de libertad o amenazare u ocasionare
la muerte a terceros.

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