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Terrorismo
Nuevo cargo contra pandilleros

Disposición. La PNC se propone remitir por ese delito a los pandileros acusados de asesinatos y a los que se capture en flagrancia en posesión de armas de fuego ilegales. Algunos jueces mantienen reservas sobre el plan gubernamental.


Publicada 21 de junio 2005 , El Diario de Hoy

Temor. El Gobierno plantea que le preocupa que algunas personas estén contratando a pandilleros como sicarios para acabar violentamente con otros. Foto EDH

Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


Ante la ola de homicidios con lujo de barbarie que cometen las pandillas, la Policía Nacional Civil confirmó ayer que encausará por actos de terrorismo a los pandilleros acusados de asesinato y o de tenencia ilegal de armas.

Tal delito tiene una pena de entre cinco a 20 años de prisión.

El subdirector de la corporación, Pedro González, dijo que la instrucción ya fue girada a los jefes policiales, para que desde hoy la trasladen oficialmente a su personal, sobre todo al de Seguridad Pública.

El propósito del Gobierno es que la Fiscalía General y los jueces apliquen a los mareros el Artículo 343 del Código Penal, que sanciona a quienes provoquen alarma, temor o terror, utilicen explosivos y otras armas y retengan y asesinen a otras personas.

La tesis del Ejecutivo es que la escalada de asesinatos con lujo de barbarie y decapitaciones, principalmente los registrados el fin de semana anterior, mantiene aterrorizada a la población.

Argumentos

El viceministro de Seguridad Pública, Rodrigo Ávila, sostiene “que muchos casos de homicidio se convierten en verdaderos actos de terrorismo, y que los mareros pretenden utilizar otros artefactos para actuar”.

El funcionario cita el caso del hombre que fue mutilado y decapitado la noche del viernes anterior, cuyo torso fue encontrado en el baúl de un vehículo abandonado frente al cementerio La Bermeja, de San Salvador, mientras la cabeza y brazos fueron hallados cerca de la comunidad Nuevo Israel.

Otro acto de terror que menciona el funcionario son las extorsiones que los pandilleros cometen contra comerciantes, transportistas y ciudadanos comunes, para que operen en los territorios que dicen controlar.

“El hecho de obligar la entrega de dinero a cambio de no ser atacado o asesinado genera temor y terror, principalmente entre los transportistas y sus empleados”, asegura.

El viceministro de Seguridad Ciudadana también califica como terrorismo el hecho de hacer explotar una granada. “Es un atentado colectivo que en otros países es tratado como terror”, dice.

La legislación penal establece que incurre en terrorismo el que utilice explosivos o los fabrique, como hacen las pandillas.

La ley también incluye las tomas de poblados, que tiene alguna similitud con el control que los grupos mantienen sobre barrios.

Sin embargo, la nueva disposición policial no tiene mucho eco entre algunos jueces.

El juez del Tribunal 3o. de Sentencia, Carlos Sánchez, afirmó que la solicitud del Ejecutivo no procede, porque el terrorismo y los homicidios no siempre tienen la misma finalidad.

“En ninguna legislación del mundo se encuentran confundidos los actos de terrorismo con los homicidios. La finalidad del primer delito es diferente”, explicó.

Para el profesional, la ola de asesinatos “es un problema gravísimo de inseguridad ciudadana”.

La jueza 8a. de Instrucción, Gloria de la Paz Lizama, dice que el Artículo 343 se podría aplicar cuando ocurra una reforma integral a la legislación penal del país, para que no exista la confusión que generó la vinculación de las maras con las agrupaciones ilícitas.

No obstante, aclara que la remisión policial se puede adecuar siempre y cuando la conducta ilícita encuadre con lo que establece el artículo en mención.


Autoridades reconocen el incremento de homicidios

El viceministro de Seguridad Pública, Rodrigo Ávila, y el subdirector de la Policía Nacional Civil, Pedro González, coincidieron ayer en que están preocupados por el incremento de asesinatos en los últimos días.

“Estamos preocupados por el número de homicidios recientes, y porque algunos son producto del sicariato y porque las pandillas están recurriendo a la extorsión”, dijo Ávila.

Hasta abril, la PNC consignaba 1250 homicidios, equivalentes al 20 por ciento de incremento respecto a 2004.

Los funcionarios detallaron que muchas víctimas son miembros de maras o que han tenido antecedentes delictivos.

En tal sentido, González mencionó que desde enero a mayo de 2005, habían sido asesinados 425 miembros de pandillas, y que otro centenar de asesinados tenían récord delictivo.

Mencionó que para la PNC es difícil defender a un marero cuando hay mucha gente interesada en ejecutarle.

Además, expresó que a muchos mareros los han matado al poco tiempo de haber salido de la cárcel.

“Estamos ante una serie de ajustes de cuentas entre las maras. De nueve asesinatos en un día, ochos eran pandilleros”, afirmó.

Actos de terrorismo

Establecido en el Código Penal sobre delitos relativos a la paz pública:

Art. 343.- El que individualmente o en forma colectiva realizare actos que pudieran producir alarma, temor o terror, utilizando: sustancias explosivas o inflamables; armas o artefactos que normalmente sean susceptibles de causar daño a la vida o en la integridad de las personas será sancionado con prisión de cinco a veinte años.
En igual pena incurrirá el que en las mismas circunstancias y para lograr los fines anteriores, privare de libertad o amenazare u ocasionare la muerte a terceros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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