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El azúcar decide suerte del TLC

Sin arreglo. Mañana se realizará la votación simulada en el Senado y la Cámara. El sector azucarero de EE.UU. intensifica su lobby en contra del acuerdo


Publicada 13 de junio 2005 , El Diario de Hoy

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El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com


Los azucareros de Estados Unidos arreciaron los ataques contra la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) que se firmó con Centroamérica, pero no han conseguido la atención de la Casa Blanca.

El Comité de Agricultura del Senado de Estados Unidos midió el pulso de los industriales del sector y de los congresistas que defienden los intereses agrícolas del país, en una audiencia a la que se invitó a la Unión Nacional de Granjeros (NFU) y a la Alianza Americana de Azucareros (ASA, ambas por sus sigla en inglés), entre otros.

El republicano Saxby Chambliss, presidente de dicho Comité, dijo que el Presidente George Bush “debe hacer más” que garantizar los precios locales del azúcar, para asegurar a los industriales que el TLC no los afectará.

Advirtió que la falta de un arreglo al respecto hará que el Senado no apruebe el Tratado. La amenaza de Chambliss fue respaldada por los senadores republicanos Craig Thomas y Norma Coleman. El demócrata Max Baucus también insistió en que Bush “podría y debe renegociar provisiones de azúcar”.

Sin embargo, en una reunión que el senador Craig Thomas dijo tener con el Presidente Bush, se le informó que “nada puede hacerse para cambiar el TLC”. Thomas considera que la Casa Blanca “podría acomodar el azúcar fuera del TLC”, es decir, sin enmiendas al acuerdo.

En juego. La batalla por el libre comercio se ha desatado en los campos estadounidenses, con la oposición de los azucareros. Foto: EDH

Mañana, el Comité de Finanzas del Senado hará un simulacro de votación, para saber si el TLC tiene los puntos necesarios. Chambliss y Thomas declararon a los medios de comunicación estadounidenses que esperan un diálogo entre la administración y los azucareros, para que haya comodidad en ambos lados.

La republicana Norma Coleman dijo que hay posibilidades de que haya una carta paralela al TLC que garantice que el programa nacional de azúcar no será interrumpido aumentando las importaciones.

Allen Johnson, negociador agrícola de Estados Unidos, negó que el TLC haya violado el programa nacional azucarero, aclarando de dicha forma que no habrá cambios al Tratado.

Justificaciones

En la audiencia del Comité Agrícola del Senado, Jack Roney, director de la ASA, emplazó al gobierno estadounidense a defender a la industria, porque es el único sector agrícola que no le ocasiona costos en el presupuesto, ya que los excesos de producción y la baja de precios son asumidos directamente por los productores, no por el Estado.

Roney también instó a la administración a utilizar la Ley Agrícola, para balancear el mercado interno, mediante cupos máximos establecidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y por asignaciones domésticas.

Actualmente, recriminó Roney, los productores estadounidenses deben hacer fila tras los importadores de azúcar, para vender en su propio mercado.

Los cultivadores de remolacha no pueden canjear sus cosechas, como otros granjeros, para pagar deudas bancarias o con el gobierno, porque han comprometido su producción con los ingenios, ejemplificó.

Su modo de proceder resulta de la promesa de la Ley Agrícola de 2002, en la que hubo compromiso de mantener los precios internos, para asegurar a la industria la permanencia en el negocio y el pago de sus créditos. “Ahora, el TLC y otros acuerdos de libre comercio amenazan con romper esta promesa”, enfatizó.

La ASA se ha convertido en el principal obstáculo de la Casa Blanca y los republicanos, para ratificar el TLC con Centroamérica con un número holgado de votos.
Se considera que el gremio es muy poderoso y bien representado en el Congreso, tanto por republicanos, como por demócratas.

La ASA aglutina a 146 mil granjeros, a los trabajadores, y a sus familias en 19 estados, e involucra directa e indirectamente, la producción, el procesamiento y refinado de caña de azúcar y remolacha.

La industria genera casi 10 mil millones de dólares anuales. El azúcar es el producto de mayor importancia en Luisiana, donde el 44 por ciento de sus facturas anuales se debe a dicho artículo; en Wyoming representa el 37 por ciento; en Hawaii el 24; y, entre el 10 y 20, en Idaho, Minnesota, Florida, Dakota del norte, Montana, y Michigan, según datos de la ASA.

Los votos de los congresistas que representan a dichos estados son los que están en juego, mientras la industria no apoye el TLC.

No hay exclusión


Chuck Grassley, líder del Comité de Finanzas del Senado y también miembro del Comité Agrícola, intervino para frenar la intención de los azucareros, al advertirles que el azúcar no puede excluirse del TLC.

Explicó que ello tampoco pudo suceder cuando se negoció el acuerdo, porque implicaba el cierre de los mercados centroamericanos para productos estadounidenses, tales como carne de cerdo, de res, de pollo, arroz, maíz y lácteos, según la Oficina del Representante Comercial (USTR, sigla en inglés)

Allen Johnson, negociador agrícola de la USTR, respaldó a Grassley, al recalcar que la cuota de azúcar abierta para los centroamericanos y dominicanos es minúscula y no afectará el programa interno del país.

Reconoció que en otros TLC, la USTR fue más restrictiva al negociar la exclusión del azúcar, tal como ocurrió con el acuerdo con Australia, mientras que en los casos de Chile y Marruecos, las cuotas concedidas con anterioridad a los convenios quedaron intactas.

Con Centroamérica y Dominicana, agregó, se acordó una pequeña y limitada expansión de cuota de azúcar para los importadores, la cual se incrementará un poco más de 1 por ciento del consumo nacional, 15 años después de la vigencia del TLC.

Agricultores están divididos por los efectos

En la audiencia del Comité de Agricultura del Senado, la semana pasada, el republicano Saxby Chambliss consiguió evidenciar que no todos los agricultores de Estados Unidos respaldan la ratificación del TLC con Centroamérica y Dominicana.

Invitó a la Unión Nacional de Agricultores (NFU, sigla en inglés), considerada como el mayor gremio de productores de Estados Unidos, creado en 1902 e integrado por cerca de 250 mil miembros en todo el país. Sus líderes no respaldan el TLC.

Chambliss también invitó al Buró de Federaciones Agrícolas Americanas (AFBF), que data de 1920 y que aglutina a una considerable porción de productores estadounidenses. Este gremio sí apoya el Tratado.

La NFU enumeró una serie de razones por las cuales no apoya el acuerdo, para finalmente enfatizar que la industria azucarera será muy afectada por el convenio.

Tom Buis, de la NFU, catalogó a los promotores de los TLC como incumplidos, por promover las bondades de dicho tipos de acuerdos, sin que hasta la fecha sean palpables.

Según dijo, es falso que los TLC eleven las exportaciones de los agricultores. Este año, ejemplificó, por primera vez en cerca de medio siglo, Estados Unidos importó bienes agrícolas más de los que exportó.

El balance

Las exportaciones crecieron casi 41%, mientras que todas las importaciones agrícolas se elevaron cerca del 35%, en lo que va de 2005. Después del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las importaciones ascendieron a 86.1%, contra 34.4% de lo exportado entre 1994 y 2003, comparó.

Buis expuso en el Senado que los productos de terceros países han desplazado a los productores estadounidenses, lo cual no descarta que suceda, para empezar, con el azúcar, en el caso del TLC con Centroamérica.

Recriminó que los autores del libre comercio negocien cada vez más a favor de los países que quieren ingresar a Estados Unidos, en lugar de los que buscan comprar más mercaderías agrícolas estadounidenses.

Robert Stallman, presidente del AFBF, contradijo a la NFU, al argumentar que las exportaciones agrícolas estadounidenses a la región podrían aumentar cerca de $1.5 mil millones, al final de la implementación total del Tratado.

Tras enumerar una serie de productos que tienen interesante futuro en el mercado centroamericano, Stallman se concentró en anotar que la inclusión del azúcar en el TLC posibilita que un potencial incremento en las exportaciones estadounidenses de carnes de cerdo, de res, de aves de corral y arroz.

“Sólo puedo concluir en que sí voto por el TLC, porque es un voto a favor del agro y de las exportaciones agrícolas”, apuntó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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