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| Éxito. Jorge Castillo muestra los múltiples
reportajes que le han realizado en el extranjero. Foto
EDH |
Regina Miranda
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Una letra de más en el envío de un telegrama hizo ver a
don Jorge Castillo que las teclas de la máquina de escribir podían
convertirse en una obra de arte.
Desde entonces, don Jorge ha manejado con destreza las teclas de la máquina
de escribir. El lienzo son las letras que una a una forman espectaculares
cuadros con diversos dibujos.
A sus 71 años, de los cuales 32 se desempeñó como
telegrafista y 50 ha dedicado su tiempo en hacer cuadros, expresa con
humildad que lo que ha hecho hasta el momento es poco.
La sagacidad que ha desarrollado por medio de la dactilografía,
que es el arte de aplicar creatividad al momento de escribir a máquina,
lo ha llevado a producir 80 cuadros.
La j se usa para ser las casas, las mayúscula es para ser
las cercas, el diagonal para ser palmeras; el cociente, para los follajes
de los árboles, montañas y sombras de los rostros,
explica Castillo.
Su trabajo ha tenido buenos resultados en el extranjero, adonde ha sido
invitado por centros culturales de España, Chicago, Los Ángeles
y varios países de Centroamérica, y felicitado por grandes
críticos de arte.
Sin apoyo
En el país ha sido poco el apoyo que ha recibido, aunque para don
Jorge no ha sido un obstáculo para seguir con su trabajo.
Grandes pintores, como Camilo Minero, cuando les presenté
mi trabajo me dieron ánimos para seguir, dijo el artista.
Se puede imaginar 50 años perseverando, porque muchos me
decían que esto no era nada de arte; sin embargo, ahora hay bastante
aceptación, agregó.
Los cuadros, los cuales son codiciados en otros países, los ha
logrado vender hasta en 200 dólares, dependiendo del tamaño.
Don Jorge prepara su próxima exposición que se realizará
en Nicaragua y Costa Rica.
La humildad y habilidad seguirán plasmadas en cada cuadro que pinte
el telegrafista que se dedicó al arte.

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