 |
| Estatus legal. Tras cumplir con todos los requerimientos,
un grupo de extranjeros juran la aceptación de la ciudadanía
estadounidense. Foto : EDH/ The New York Times |
The New York Times
David Westphal
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
WASHINGTON.- Los hispanos representaron casi la mitad del aumento poblacional
de Estados Unidos entre 2000 y 2004, según informó la Oficina
del Censo, lo cual es otra indicación del grado de rapidez con
que el crecimiento de Estados Unidos se está volviendo dependiente
de minorías raciales y étnicas.
La población hispana creció casi 17%, para ser de 41.3 millones
durante el periodo de cuatro años, según estimados del nuevo
censo, en tanto que el número de blancos que no tenía origen
hispano apenas creció 1%.
La instantánea demográfica más reciente llega en
momentos cuando existe presión en aumento sobre el Presidente Bush
y el Congreso estadounidense para que formulen una política de
inmigración para encontrarle solución a los hispanos que
cruzan las fronteras para vivir y trabajar en Estados Unidos.
Esta semana, un republicano clave, el representante de California, Bill
Thomas, advirtió que elementos clave del programa de Bush estaban
bajo amenaza, a menos que el Congreso fuera capaz de superar sus marcadas
divisiones con respecto a la política de inmigración.
Las cifras del Censo, sin embargo, demuestran que hay mucho más
en proceso actualmente que la sola inmigración. A lo largo de los
últimos cuatro años, el aumento natural en la población
hispana (nacimientos menos muertes) representó un crecimiento mayor
(3.3 millones de personas) en comparación con la inmigración
legal y la ilegal (2.7 millones).
Por contraste, el incremento natural de la población blanca que
no tiene origen hispano fue de apenas 1.3 millones, según datos
de la Oficina del Censo.
Existen dos poderosos motores en marcha para incrementar la población
hispana, informó Ken Johnson, demógrafo en la Universidad
Loyola, de Chicago. Todos están enterados con respecto a
la inmigración. Sin embargo, la historia actualmente es que sus
nacimientos en el país han tomado la delantera.
Acelerada expansión
El nuevo estudio pone de relieve el grado de rapidez con que los hispanos,
así como minorías raciales, se han convertido en la nueva
sangre vital de la nación. En el decenio de los 90, los demógrafos
quedaron impactados tras descubrir que los hispanos representaban el 40.6%
del crecimiento de Estados Unidos, muy superior a la mayoría de
los pronósticos. Sin embargo, en los primeros cuatro años
de este decenio, la porción hispana de crecimiento general se disparó
hasta el 49.2%.
Tenemos a una población blanca más entrada en años
que se desvanece en el ocaso, siendo reemplazada por una diversa población
mundial que representa el futuro de Estados Unidos, explicó
William Frey, demógrafo en la Brookings Institution, en Washington.
El crecimiento entre asiáticos de julio de 2000 a julio de 2004
igualó el crecimiento del 17% registrado por los hispanos, en tanto
que el número de afroestadounidenses aumentó en 5.2%. (El
segmento hispano, que no se considera una mayoría racial, está
incluido en ambos grupos.)
En años recientes, la población hispana de Estados Unidos
se ha dispersado respecto de sus tradicionales bastiones en las regiones
suroeste, noreste y Florida, mudándose hacia estados como Carolina
del Sur, Georgia, Nevada e incluso estados de la región norcentral
como Minnesota. Sin embargo, los números del Censo indican que
el crecimiento sigue llegando de estados como California y Texas.
En Carolina del Norte, los hispanos representaron casi el 25% del crecimiento
de la entidad entre julio de 2000 y julio de 2003, los datos más
recientes para los cuales hay información disponible. En California,
por contraste, los hispanos conformaron el 75% del aumento poblacional
del Estado a lo largo de tres años; en Texas, representaron el
70% del crecimiento. No avanzamos hacia un crisol nacional en un
futuro cercano, aseguró Frey.
Fin del dominio blanco
El informe de la Oficina del Censo pone al descubierto el grado hasta
el cual el crecimiento poblacional de EE.UU. ya no es del dominio blanco.
Los blancos no hispanos, quienes conforman aproximadamente dos tercios
de la población, representaron menos del 20% del crecimiento de
2000.
La expansión de los hispanos sigue superando las mejores suposiciones
de los demógrafos. Las proyecciones emitidas después del
Censo de 2000 dejaron entrever que pasarían varias décadas
antes de que los latinos representaran la mitad del crecimiento poblacional
del país; más bien, ese hito pudiera estar apenas a uno
o dos años de distancia.
Mucha gente pudiera haber subestimado el impacto de tener una población
hispana joven, notó Johnson, observando que la edad promedio
(26.9) equivale a casi 10 años menos que la media nacional. Hay
muchos bebés, y muy pocas muertes.
Si bien el paso del crecimiento hispano ha sido una sorpresa, las tendencias
que están convirtiendo a minorías étnicas y raciales
en los impulsores del crecimiento poblacional se habían pronosticado
antes de este siglo. Según proyecciones de la Oficina del Censo,
la mayoría blanca que no tiene origen hispano dejará de
crecer por completo.
El ambiente de rápidos cambios en la población ha generado
un debate feroz con respecto a la oleada de indocumentados, muchos de
ellos mexicanos que buscan empleos en el Suroeste.
Pero, con todo y la presión en aumento para encontrar una respuesta
por parte del Congreso estadounidense, todo parece indicar que existe
muy poca evidencia de compromiso entre quienes desean aplicar severas
medidas sobre la inmigración ilegal y quienes buscan ofrecer una
forma de amnistía.

|