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Finalista. Andrea Koch, de Chile, remata una bola de Mignola. Foto:
EDH/Herbert Saravia
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Manuel Orellana/Emilio Ramírez
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Argentina colocó a una de sus representantes en
la final del Open Internacional Femenino, luego de que Andrea Benítez,
ranqueada 427 y sembrada dos en el torneo, eliminara a Larikah Russell,
de Bahamas, y pasara a la final. Sin embargo, todo hubiera sido alegría
para las gauchas, si no se le hubiera cruzado en el camino la chilena
Andrea Koch a Flavia Mignola.
Benítez logró llegar a la final tras derrotar a Russell
6-2, 6-4, y ahora se convierte en fuerte candidata para adjudicarse el
torneo. Y es que a lo largo del juego la sudamericana dejó ver
la calidad y deseos de convertirse en una de las grandes a nivel profesional.
Russell, que trató de contrarrestar los fuertes saques de Benítez,
demostró que la carga era difícil, aunque no por ello se
entregó fácilmente y consiguió ganarle varios juegos.
Al final, la caribeña, que venía de ganarle a la estadounidense
Mariana Correa en un juego que se alargó a tres set, no pudo con
la argentina.
Russell me pareció una jugadora muy pasiva, me pareció
como que no quería jugar, como que se quería ir, afirmó
Benítez después del partido.
La gaucha ahora se enfrentará a la chilena Andrea Koch, una vieja
conocida.
Hace tres semanas jugué con Koch y gané. Es fuerte
y muy dura de vencer. Las posibilidades están para ambas en este
torneo, expresó Benítez luego del triunfo ante la
caribeña y conocer a su rival en la última instancia del
Open.
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Favorita. La argentina Andrea Benítez, sembrada número
dos, derrotó a la caribeña Larikah Russell 6-2, 6-4.
Hoy librará una dura batalla en la final contra la chilena
Andrea Koch. Foto: EDH/Herbert Saravia
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Inesperado
Koch, sembrada seis y ranqueada 714, botó todos los pronósticos
que daban una final entre argentinas. Derrotó a Flavia Mignola
1-6, 6-4, 7-6 en un encuentro muy reñido que duró más
de dos horas y media bajo un candente sol.
La andina logró levantar un marcador adverso de (1-6) frente a
la sembrada número uno de este torneo con determinación,
a pesar de que enfrente tenía a la considerada favorita.
Al principio, la argentina impuso sus condiciones, al grado que comenzó
ganando con comodidad. En el primer set, Koch mostró su frustración,
lanzando unos cuantos gritos y llevándose la mano a la cara como
ocultando su malestar, reaccionó, sacó la garra y despertó
en el segundo set del encuentro, donde las cosas fueron más parejas.
Tras un empate de 3-3, Koch avanzó en el juego inclinando el resultado
a su favor con 6-4 a su favor, lo que forzó a definir el juego
en el tercer set.
El calor y el desgaste físico en ningún momento afectaron
la calidad del juego. Koch aseguró tras finalizar el partido, que
éste lo había jugado con calambres y con sangre en las piernas.
Me pasó todo lo que me podía suceder, dijo.
Hoy la chilena se enfrentará a otra argentina, una con la que tiene
una cuenta pendiente, y la quiere saldar.

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