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| Oportunidad. El país ha promocionado en
California el montaje de hostales y hará lo mismo en otros
estados de EE. UU. Foto EDH |
Pablo Balcáceres
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Los salvadoreños que reciben remesas familiares invirtieron en
sus empresas apenas el 0.3 por ciento de los 2 mil 548 millones de dólares
que recibió el país el año pasado.
El gasto en consumo -es decir ropa, comida u otro tipo de enseres- sobrepasó
el 85 por ciento en 2004, reveló ayer la Comisión Nacional
de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) durante el seminario Uso
productivo de remesas, la experiencia del Estado de México.
El 15 por ciento restante se repartió en educación, ahorros,
vivienda e inversiones productivas.
El porcentaje de la inyección en las mypes ha decrecido desde el
1.3 por ciento en 2001 al 0.3 por ciento el añopasado, reconoció
la directora ejecutiva de Conamype, Haydée de Trigueros.
El fenómeno migratorio lo hemos visto desde el punto de vista
económico, pero también hay que enfocar el social. Muchos
jóvenes ya no se preparan ni luchan por sobrevivir en El Salvador,
sino que esperan tener los 18 años para irse a Estados Unidos,
consideró.
Las propuestas
Casi por naturaleza, las remesas han estado ligadas al consumo. El gobierno
no puede dictar hacia dónde dirigirlas porque es un recurso de
uso privado.
Recibimos 7.5 millones de dólares diarios, y el 85 por ciento
se dedica al consumo de productos que no siempre son nacionales,
señaló por su lado la vicepresidenta de la República,
Ana Vilma de Escobar.
El gobierno y los empresarios están buscando mecanismos para seducir
a los salvadoreños en el exterior y a los receptores de remesas
para que el montaje de empresas en el país tenga más relevancia
en sus planes.
El secretario de Desarrollo Económico del Estado de México,
Gabriel Villaseñor, planteó que su jurisdicción está
trabajando en programas de uso productivo.
Mencionó que en los municipios se aplica un sistema de franquicias
y un plan para establecer pequeños hostales.
Hablamos con la Asociación Mexicana de Franquicias e hicimos
un estudio para ver cuáles tendrían la mejor aceptación.
A lo mejor una franquicia de helados, de lavado de ropa o un pequeño
taller automotriz empiezan a tener un sentido diferente en los pueblos,
estimó Villaseñor.
Con un costo que no sobrepase los tres mil dólares se podría
invertir en un negocio de éxito probado.
La idea de las posadas familiares, por otra parte, consiste en la remodelación
de viviendas para alquilarlas a un pequeño número de turistas.
Los esfuerzos en El Salvador han sido encabezados por las cajas de crédito
e instituciones de microfinanzas.
Por ejemplo, la red Alpimed ofrece créditos a las personas que
tienen un flujo comprobado de remesas y desean establecer una empresa.
Sin embargo, en el país no existe una estrategia para el uso productivo
de los envíos. De Trigueros afirmó que se están reuniendo
las experiencias y que, junto al sector privado, tal estrategia se definirá
en el futuro.
El enlace debe ser con empresarios
La planeación de una estrategia, la promoción acertada
y el testimonio de casos de éxito son las claves para comenzar
a solventar la falta de remesas productivas.
Para Gabriel Villaseñor, el Estado debe ser un facilitador para
que los empresarios tiendan sus propios lazos.
Hay que apoyar y promocionar los casos exitosos para evitar que
los planes no se vean como un programa de gobierno que persigue algún
tipo de proyección política. La relación privada
de negocios tiende a perdurar con el tiempo, agregó.
Las campañas deben intensificarse durante las épocas donde
los inmigrantes regresan a su territorio, como navidad.
El chiste es que podamos desarrollar la actividad económica
en las comunidades de origen para que la gente no se vaya, dijo
el experto.

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