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Las pasarelas
Sucias, oscuras y con ventas

San Salvador. La alcaldía las concede a empresas privadas para que les den mantenimiento. A pesar de que son bienes municipales, la comuna no se responsabiliza de la seguridad


Publicada 10 de junio 2005, El Diario de Hoy

Peligro. El concreto ha comenzado a caerse en las gradas del paso ubicado en las cercanías de la Terminal de Oriente. Según dicen los vendedores, el deterioro se inició hace tres años. Foto: EDH/Jorge Reyes


Enrique Carranza
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Según el Viceministerio de Transporte (VMT), en la capital hay 41 pasarelas que sirven para que los peatones crucen de forma “segura” las principales calles de la ciudad.

Algunas de las armazones de concreto y hierro instaladas en San Salvador y sus alrededores cumplen su función a cabalidad. Mientras que otras, por diferentes circunstancias, hacen lo contrario.

La defectuosa iluminación durante la noche las convierte en puntos de asalto, según relatan personas que a diario las utilizan.

“Sería bueno que agentes de la policía vigilaran, más que todo durante la tarde, porque aquí roban”, manifestó Claudia Jiménez, usuaria de la pasarela ubicada frente al Banco Central de Reserva, en la Alameda Juan Pablo II.

A punto de caer. La pasarela ubicada en la cercanías de la Terminal de Oriente es utilizada por estudiantes y ciudadanía en general. Las gradas las dañó un microbús hace tres años. Foto: EDH/Jorge Reyes

Cables desconectados dejados al aire libre e instalaciones sin focos son evidencia de las palabras de esta ciudadana.

A la problemática se suma el deterioro. Los peatones deciden que es mejor arriesgar la vida al transitar por la calle, que caminar en estos pasos, muchos de ellos antiguos.

“A mí me da miedo usarla, se mueve bastante cuando uno va pasando y es por eso que mejor me cruzo la calle corriendo”, manifestó Orbelina De la O, siempre frente a la institución bancaria.

Barandales corroídos, tela metálica suelta y la sensación de movimiento con sólo caminar en ella, son fáciles de encontrar en este sitio.

En la pasarela que está frente al Parque Infantil, sobre la Alameda Juan Pablo lI, los vendedores ambulantes ofrecen sus productos.

Los miembros del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) desalojan a los comerciantes, pero más tardan en evacuar el lugar los empleados municipales, que los comerciantes instalen las ventas de nuevo.

En este lugar los indigentes también tratan de ocuparlas y así suplir sus necesidades económicas.

A inmediaciones de la Terminal de Oriente, sobre la Avenida Peralta, frente al Itexal hay otra, con una historia diferente, pero siempre relacionada al descuido.

Sin iluminación. Al menos dos lámparas existen en el paso aéreo del Banco Central de Reserva, en la Alameda Juan Pablo II. Hay una en cada extremo, pero no tienen foco. En la noche es insegura. Foto: EDH/Jorge Reyes

Los comerciantes locales indican que hace tres años un microbús chocó con la base de la estructura, desde entonces no ha recibido ninguna atención.

En este sitio una de las escaleras parece estar a punto de soltarse y caer sobre la calle. Además, el concreto de algunos de sus peldaños ya no existe.

Para empeorar las condiciones, en la zona se encuentran varios centros escolares, y los estudiantes las utilizan a diario para movilizarse.

Parece un caso sin fin, debido a que hasta evitar la fatiga es un motivo suficiente para no hacer uso de ellas.

El recorrido continúa, al llegar al Bulevar del Ejército, a la entrada de Soyapango. Tres pasos aéreos están a la vista, dos privados y uno público.

El panorama en este último es similar al de otros en la capital, ya que se observan vendedores y el mal estado. Los privados por su parte hacen gala de seguridad y de buenas condiciones.

Vandalismo. No están los interruptores térmicos de la caja que controla las luces del paso frente al Banco Central de Reserva, en la Alameda Juan Pablo II. En la noche representa un riesgo. Foto: EDH/Jorge Reyes

Xenia Romero, vocera del Ministerio de Obras Públicas (MOP), explicó que las pasarelas dentro de los municipios son competencia de las alcaldías.

Dijo que la cartera de Estado las construye y mantiene en buenas condiciones, pero sólo en las carreteras de mayor circulación vehicular.

Aunque no se brindó mayores detalles, fuentes de la alcaldía de San Salvador dijeron que el mantenimiento lo realizan empresas publicitarias a quienes la comuna las cede.

Ellas, a cambio, ofrecen los servicios de instalar rótulos en los costados.

También manifestaron que las pasarelas son bienes municipales, y la seguridad está a cargo de la Policía Nacional Civil (PNC).

Comercio. Los vendedores ocupan la estructura ubicada frente al Parque Infantil. Los agentes municipales los retiran, pero ellos vuelven al sitio a vender. Foto: EDH/Jorge Reyes

Personas discapacitadas necesitan movilizarse

A finales de 2002, nace la Ley de Equiparación de Oportunidades para las Personas con Discapacidad, con la intención de brindar mejores condiciones de vida a este sector de la población.

En el capítulo 3 de dicha ley, el artículo 12 contempla que las entidades responsables de autorizar una serie de proyectos urbanísticos públicos, eliminarán toda barrera que imposibilite a las personas discapacitadas.

Hasta la fecha sólo la pasarela de la Iglesia Corazón de María, en la Colonia San Benito, y la del BanCo, al final de la 25 Avenida Norte, la han tomado en cuenta.

“Estamos concientizando a los sectores, para que todos los lugares sean accesibles a las personas discapacitadas”, sostuvo Lourdes Barrera, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Atención Integral a la Persona con Discapacidad (Conaipd). Ella espera que en un periodo menor de 5 años, las normativa sea realidad.

Los problemas y estados

Los problemas con las pasarelas aumentan cada día, sin tener respuesta.

Sin electricidad
Las estructuras aéreas rara vez
poseen luz eléctrica. Las que una vez la tuvieron fueron blanco de hechos vandálicos.
Inseguridad
La población asegura que son uno de los lugares preferidos por delincuentes, sin importar la hora. Piden presencia de la Policía Nacional Civil.
Ventas
Los vendedores ambulantes las prefieren para colocar sus puestos improvisados. La alcaldía los remueve, pero ellos regresan.
Mantenimiento
La municipalidad no se responsabiliza del cuidado de las estructuras, sostiene que existen convenios con empresas para que lo realicen.
Especiales
Personas con discapacidad piden a los involucrados que tomen en cuenta las limitaciones físicas en general al planear las obras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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