|
The
New York Times
Gary Delsohn
SACRAMENTO, California.-
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Desde enero, el Presidente mexicano, Vicente Fox, ha sido el anfitrión
de reuniones con dignatarios provenientes del todo el mundo.
El vicepresidente de China y funcionarios de cuando menos una docena de
otros países han ido de visita.
Lo mismo en el caso de los presidentes del Club Internacional de Leones
y la Universidad de Harvard.
Incluso el gobernador de Wisconsin, James E. Doyle, visitó a Fox
en marzo, con el fin de discutir temas de inmigración, comercio
y otros asuntos de importancia para el Estado de Doyle.
Claramente ausente del calendario de Fox: el gobernador Arnold Schwarzenegger,
de California, Estado que hace más negocios con México que
cualquier otra nación.
Es un desdén que está proyectando una sombra cada vez mayor
en México y en California, donde incluso algunos prominentes latinos
republicanos ya empezaron a cuestionar el registro de Schwarzenegger en
lo concerniente a temas de inquietud para los hispanos.
Pienso que sus asesores han mostrado una falta de experiencia y
conocimiento en la comunidad latina, así como en México,
expresó Carlos Olamendi, empresario bien conocido del Condado Orange,
así como activista republicano que estuvo en el comité de
transición de Schwarzenegger. Eso es muy triste, en primer
lugar, y también muy peligroso en términos políticos.
Olamendi cree que la relación de un gobernador con México
es uno de los factores clave en cómo es percibido por la comunidad
hispana en California.
Que dé mayor apoyo
Él no puede subestimar a la comunidad latinoamericana,
notó Olamendi. Él no puede subestimar el comercio
y los negocios con México. Él no se ha acercado a estas
personas ni siquiera dentro de su propio partido.
Sin embargo, el senador estatal de Santa María, el republicano
Abel Maldonado, destaca el respaldo de Schwarzenegger hacia mayor educación
vocacional y su repudio a triplicar el impuesto sobre vehículos
motorizados como temas de gran importancia para los hispanos.
Yo no creo que sea necesario viajar a México para demostrar
que alguien es bueno para los hispanos, sostuvo Maldonado.
Lluvia de acusaciones
Funcionarios del gobierno actual de Estados Unidos reconocieron que Schwarzenegger
no ha pasado tiempo tratando de llegarles a los latinos, aun cuando ellos
mostraron un firme apoyo hacia él en la votación de anulación
(del mandato del ex gobernador Davis) y forman aproximadamente un tercio
de los 35 millones de habitantes en California. Él se ha reunido
en Los Ángeles, dijeron, con el gobernador de Baja California y
con los cónsules mexicanos generales que trabajan en California.
El gobernador está buscando solución a las necesidades
de todos los californianos, aseguró Margita Thompson, la
secretaria de prensa de Schwarzenegger y una de pocos habitantes hispanos
en su círculo interno. Los hispanos son una importante parte
de eso, pero él está abordando las necesidades de todos
los californianos.
Y también ha planeado ir a México, según ha destacado
la subjefa saliente del gabinete, Cassandra Pye, pero su agenda y otros
aspectos de logística se han interpuesto.
Literalmente ha sido una cuestión de programación,
manifestó Pye, quien formó parte de una delegación
empresarial que acompañó al ex gobernador Gray Davis en
una misión de comercio a México, durante una de las ocho
reuniones de Davis con el Presidente mexicano. Han existido buenas
intenciones en ambas partes desde que asumimos la gobernación.
Si los comentarios críticos que se expresan casi a diario hacia
Schwarzenegger por parte de los medios de comunicación de México
constituyen alguna indicación, una visita a México en estos
momentos pudiera no dar como resultado una recepción muy cálida.
Si bien sus filmes siempre han sido populares allá, ha sido difamado
en los medios de comunicación de México desde las elecciones
de anulación de 2003.
Recibió críticas cuando empezó a rodearse de asesores
del ex gobernador Pete Wilson y también cuando se divulgó
que el político y actor había apoyado la Propuesta 187,
de Wilson.
Antes de ser desechada por las cortes, la medida de 1994 buscaba negarles
la mayoría de los servicios estatales a los inmigrantes indocumentados
que estuvieran en California.
Schwarzenegger ha desatado ataques incluso más vociferantes con
su rechazo a una legislación que les daría licencias de
manejo a inmigrantes indocumentados y por sus elogios recientes hacia
los voluntarios del proyecto Minuteman, mismo que patrulla la frontera
entre México y Arizona.
Si nuestro país tuviera algo de respeto por sí mismo,
dejaría de exhibir todas las películas de este mal actor
e incluso peor gobernador, dijo Francisco Mora Ciprés, uno
de los integrantes del Congreso mexicano, en comentarios vertidos en un
servicio noticioso en fecha reciente.
Otros funcionarios mexicanos y comentaristas políticos han dicho
cosas peores últimamente, calificándolo de fascista,
racista, xenofóbico y adicto a la
antiinmigración.
Había cierta esperanza de que, siendo él mismo un
inmigrante, habría mayor comprensión sobre el tema,
observó en una entrevista José Carreño, veterano
que lleva 20 años en la oficina de El Universal, en Washington,
el mayor diario de México.

|