 |
| Pasaporte. Abbondanzieri, Zanetti, Saviola y
Sorín exhiben su alegría. Para todos fue más
importante ganarle a Brasil que clasificarse para Alemania 2006. Foto
EDH |
Mauricio Antonio
Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Todo es fiesta y alegría en Buenos Aires luego de
la clasificación al Mundial de la mejor forma: un triunfo sobre
Brasil labrado en un primer tiempo para guardar en la memoria colectiva
de los argentinos.
El periódico deportivo Olé tituló "¿Qué
bidón te tomaste?" con una foto de Hernán Crespo, autor
de dos de los tres goles, en referencia directa a lo ocurrido con Branco
en el Italia 90. Es que Roque Junior, Cafú, Roberto Carlos, Juan
y Emerson fueron superados con facilidad en el primer tiempo por el ataque
argentino. Estaban nerviosos, dormidos.
El rotativo La Prensa destacó el "Histórico triunfo
por 3-1". Hacía referencia a la forma en que ganaron, y porque
en las estadísticas que se manejan en Argentina, los "pibes"
ahora son los tatas de los brasileños: llegaron a 34 partidos ganados
sobre los cariocas por 33 perdidos y 22 empates en 89 encuentros.
Por eso, en una nota interna Olé escribió "Filhos nuestros".
Filhos, en portugués, significa hijos. Clarín, el diario
de mayor circulación, fue más cauto y tituló Argentina
gozó con Brasil y va al Mundial.
Mientras que La Nación hablaba de una Fiesta total.
Hacía referencia también a que los argentinos, que rondaron
los 60 mil en el estadio, se tomaron el Obelisco, en el centro de la ciudad,
para gritar y llorar de alegría.
Las bocinas de los carros se escucharon hasta la madrugada y las banderas
flameaban desde los balcones de los edificios. Cuentan los que saben que
eso sólo ocurre cuando se gana un Mundial o un club obtiene una
Copa Intercontinental.
Los matamos, dijo el sensacionalista Crónica, mientras
que el Diario Popular escribió "Baile Mundial" sobre
una foto de Crespo con los brazos extendidos y un grito en el aire. Argentina
entró al Mundial por la puerta grande, y sobre su rival principal.
Por eso, en las calles se repetían las mismas canciones que la
multitud entonaba en el estadio: Siga, siga el baile al compás
del tamboril, que esta noche nos c... a los negros de Brasil. Otra
estaba dedicada al gran ausente: Se cagó, Ronaldo, se cagó....
Hubo alusiones a la paternidad, como ese Vamos a ganar, que nacieron
hijos nuestros, hijos nuestros morirán. Y otras un poco más
subidas de tono, también dedicada a sus vecinos: Mirá,
mirá, sacale una foto, se vuelven a Brasil con el c... roto.
La euforia post partido se extendió durante todo el jueves en cafeterías,
restaurantes y oficinas. El 3-1 era el comentario obligado en todos los
programas de radio y los canales de televisión retrasmitieron el
partido completo en los horarios más insólitos, para que
aquellos distraídos que se lo perdieron y para los que decidieron
gozarlo otra vez, ya sin nervios.
La cereza al pastel la puso el programa de televisión Caiga quien
caiga, que anoche dedicó casi todo su espacio al juego.
Mandaron a un reportero a gritar los goles argentinos en plena tribuna
de los brasileños y mostraron imágenes cuando invitaron
a varios jugadores argentinos a aderezar el bidón de agua que luego
le darían en broma, claro a los brasileños.
Crespo dejó su cichle, Lucho González y Riquelme escupieron.
Ya después del partido, cuando Crespo se retiraba del estadio,
otro reportero del mismo programa le preguntó: Hernán,
¿sabés cuándo es el próximo entreno con Brasil?.
Medios critican a los brasileños
 |
| Sufrimiento. Sorin y Riquelme festejan, Robinho
padece. Foto EDH |
La actuación del equipo de Parreira no dejó
satisfechos a los periodistas brasileños. Según los diarios,
la selección brasileña tuvo un desastroso primer tiempo,
en el que encajó tres goles, y sólo despertó en el
segundo tiempo, cuando ya era tarde.
El espectáculo fue de tango, Bailamos,
45 minutos de vergüenza, Argentina retiene el pasaporte
de Brasil, Raza argentina derrotó a la selección
brasileña y Brasil despertó tarde fueron
algunos de los titulares de los diarios brasileños.
Para el diario O Día, el partido "fue un auténtico
baile al ritmo de tango, aunque la selección brasileña danzó
apenas 45 minutos".
Según Extra, Brasil despertó tarde y pagó caro por
eso debido a que Argentina lo liquidó en 40 minutos: "Quien
esperaba ver un nuevo espectáculo del cuarteto Ronaldinho Gaúcho,
Kaká, Robinho y Adriano, terminó viendo uno del trío
Riquelme, Saviola y Crespo".
El diario Lance fue el más contundente al criticar a Parreira por
mandar a una cancha ajena un equipo con muchos jugadores de ataque y pocos
de defensa.

|