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Presos por maltrato a niño

Acusados. El menor presenta más de 50 marcas de violencia en su cuerpo. Implicados dicen que “sólo trataban de corregirlo”. Mañana se enfrentarán a la justicia en Apopa.


Publicada 7 de junio 2005 , El Diario de Hoy

Presuntos. Nohemy y Amadeo, parientes de Carlos, el niño al que presuntamente vapuleaban. Foto EDH

Jorge Beltrán
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


La madre y el padrastro de Carlos S., un niño de nueve años, rescatado por la policía el 18 de mayo anterior, han sido arrestados bajo cargos de maltrato infantil y lesiones.

Nohemy E., 24 años, y Amadeo A., 32, fueron apresados el viernes anterior y mañana enfrentarán la audiencia inicial en un juzgado de Apopa. La Fiscalía ha dicho que pedirá cárcel preventiva para ambos.

“Por tratar de enderezarlo (al niño) es que ha recibido ese castigo de ella; yo sólo le ayudaba”, aseguró Amadeo, quien como su mujer, permanece bajo arresto en la delegación policial de ese municipio.

Carlos lleva 20 días en el hospital Bloom por quemaduras de segundo grado, un par de costillas rotas y otras tantas lesiones físicas como sicológicas.

El Ministerio Público ha basado su acusación en el testimonio de Carlos y los informes del Instituto de Medicina Legal, sobre la naturaleza de las lesiones.

El vecindario de los imputados y la víctima no han querido hablar.

Una denuncia anónima llevó a las autoridades a sacar a Carlos de la casa en que lo martirizaban. Los vecinos temen a los sospechosos.

No es la tía

Denuncia
El 27 de mayo, El Diario de Hoy publicó el caso de Carlos, quien presentaba más de 50 señales de quemaduras, fracturas, hematomas y muchas cicatrices en la cabeza.

Los dos detenidos no han dicho con qué castigaban a Carlos. Más bien la mujer ha declarado que el caso se ha exagerado y que las quemaduras que presenta se las hizo él mismo jugando con fuego, al quemar papel periódico.

Nohemy asegura que Carlos es su hijo y que la llama tía porque hasta hace menos de un año se lo entregaron en custodia del hogar Gustavo Magaña, en Ahuachapán, a cuya tutela estaba.

El 26 de mayo, Nohemy dijo a El Diario de Hoy que era tía política de Carlos.

De las revelaciones de Nohemy se desprende que los nueve años de Carlos han sido duros, tanto como los de Samuel, su hermano, de diez años, quien aún está en el hospicio ahuachapaneco.

En cuanto nació Carlos, el padre se los quitó y se los llevó para Comasagua, departamento de La Libertad.

Pero el hombre se descuidó de ellos y los niños empezaron a rodar calle hasta ir a dar al hospicio. El hermano de Carlos, incluso, se perdió un tiempo. Lo hallaron vagabundeando.

Desobediente

Nohemy y Amadeo sostienen que Carlos se ganaba las reprimendas por “vago, desobediente y sucio”. Además de eso, dicen, recibía igual trato que los otros cuatro niños que habitan la casa, hermanastros de Carlos.

Pero autoridades fiscales y policiales tienen otra versión. Cuando el 18 de mayo llegaron a la colonia San Leonardo de Apopa, a la casa donde se daba el maltrato al menor, Carlos no podía ni mantenerse en pie, producto de lo mal nutrido que estaba, algo que distaba mucho de los otros tres niños.

Los cuatro menores estaban solos en casa. Carlos era el mayor y quien, supuestamente cuidaba a sus otros tres hermanastros, de tres, cuatro y cinco años.

Sin pensarlo dos veces, los agentes se lo llevaron al hospital de niños.

Tanto la Fiscalía como la policía aseguran que los relatos del niño indican que, incluso, lo encadenaban a un árbol de mango que hay en el patio de la vivienda.

Lo niegan

La pareja desmiente lo que les imputan. Lo achacan a rencillas de los vecinos. “Ni palo de mango hay donde vivimos” dice la mujer de figura menuda y de mirada extraviada.

Nohemy dice que el día que la policía rescató a Carlos, los niños estaban solos porque ella se encontraba en el hospital Bloom, cuidando de su último crío que hasta ayer tenía 48 días de nacido.

Al bebé se lo ingresaron por varios días y por ello los niños quedaban solos durante el día mientras Amadeo trabaja en una fábrica de muebles.

“Yo le ayudaba a ella pero tampoco a golpearlo exageradamente. No era para tratarlo así. Yo le daba el apoyo a ella pero siempre con el permiso de ella (Nohemy)”, sostiene Amadeo, contradiciendo a su mujer que minutos había asegurado que su marido jamás había castigado a Carlos.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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