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| Presuntos. Nohemy y Amadeo, parientes de Carlos,
el niño al que presuntamente vapuleaban. Foto
EDH |
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La madre y el padrastro de Carlos S., un niño de nueve años,
rescatado por la policía el 18 de mayo anterior, han sido arrestados
bajo cargos de maltrato infantil y lesiones.
Nohemy E., 24 años, y Amadeo A., 32, fueron apresados el viernes
anterior y mañana enfrentarán la audiencia inicial en un
juzgado de Apopa. La Fiscalía ha dicho que pedirá cárcel
preventiva para ambos.
Por tratar de enderezarlo (al niño) es que ha recibido ese
castigo de ella; yo sólo le ayudaba, aseguró Amadeo,
quien como su mujer, permanece bajo arresto en la delegación policial
de ese municipio.
Carlos lleva 20 días en el hospital Bloom por quemaduras de segundo
grado, un par de costillas rotas y otras tantas lesiones físicas
como sicológicas.
El Ministerio Público ha basado su acusación en el testimonio
de Carlos y los informes del Instituto de Medicina Legal, sobre la naturaleza
de las lesiones.
El vecindario de los imputados y la víctima no han querido hablar.
Una denuncia anónima llevó a las autoridades a sacar a Carlos
de la casa en que lo martirizaban. Los vecinos temen a los sospechosos.
No es la tía
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Denuncia
El 27 de mayo, El Diario de Hoy publicó el caso de Carlos,
quien presentaba más de 50 señales de quemaduras, fracturas,
hematomas y muchas cicatrices en la cabeza. |
Los dos detenidos no han dicho con qué castigaban a Carlos. Más
bien la mujer ha declarado que el caso se ha exagerado y que las quemaduras
que presenta se las hizo él mismo jugando con fuego, al quemar
papel periódico.
Nohemy asegura que Carlos es su hijo y que la llama tía porque
hasta hace menos de un año se lo entregaron en custodia del hogar
Gustavo Magaña, en Ahuachapán, a cuya tutela estaba.
El 26 de mayo, Nohemy dijo a El Diario de Hoy que era tía política
de Carlos.
De las revelaciones de Nohemy se desprende que los nueve años de
Carlos han sido duros, tanto como los de Samuel, su hermano, de diez años,
quien aún está en el hospicio ahuachapaneco.
En cuanto nació Carlos, el padre se los quitó y se los llevó
para Comasagua, departamento de La Libertad.
Pero el hombre se descuidó de ellos y los niños empezaron
a rodar calle hasta ir a dar al hospicio. El hermano de Carlos, incluso,
se perdió un tiempo. Lo hallaron vagabundeando.
Desobediente
Nohemy y Amadeo sostienen que Carlos se ganaba las reprimendas por vago,
desobediente y sucio. Además de eso, dicen, recibía
igual trato que los otros cuatro niños que habitan la casa, hermanastros
de Carlos.
Pero autoridades fiscales y policiales tienen otra versión. Cuando
el 18 de mayo llegaron a la colonia San Leonardo de Apopa, a la casa donde
se daba el maltrato al menor, Carlos no podía ni mantenerse en
pie, producto de lo mal nutrido que estaba, algo que distaba mucho de
los otros tres niños.
Los cuatro menores estaban solos en casa. Carlos era el mayor y quien,
supuestamente cuidaba a sus otros tres hermanastros, de tres, cuatro y
cinco años.
Sin pensarlo dos veces, los agentes se lo llevaron al hospital de niños.
Tanto la Fiscalía como la policía aseguran que los relatos
del niño indican que, incluso, lo encadenaban a un árbol
de mango que hay en el patio de la vivienda.
Lo niegan
La pareja desmiente lo que les imputan. Lo achacan a rencillas de los
vecinos. Ni palo de mango hay donde vivimos dice la mujer
de figura menuda y de mirada extraviada.
Nohemy dice que el día que la policía rescató a Carlos,
los niños estaban solos porque ella se encontraba en el hospital
Bloom, cuidando de su último crío que hasta ayer tenía
48 días de nacido.
Al bebé se lo ingresaron por varios días y por ello los
niños quedaban solos durante el día mientras Amadeo trabaja
en una fábrica de muebles.
Yo le ayudaba a ella pero tampoco a golpearlo exageradamente. No
era para tratarlo así. Yo le daba el apoyo a ella pero siempre
con el permiso de ella (Nohemy), sostiene Amadeo, contradiciendo
a su mujer que minutos había asegurado que su marido jamás
había castigado a Carlos.

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