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| Prevención. Gonzalo Sánchez, director
de la escuela Camilo Campos, ha invertido en defensas.
Foto: EDH |
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Cada día, los habitantes de Santiago Texacuangos salen de sus hogares
con el temor de ser acechados por los delincuentes que merodean la zona.
Los vecinos viven con la idea de que pueden ser asaltados en sus propias
viviendas por vándalos que se han apoderado de las calles del municipio.
Ejemplo de ello ha sido la escuela Camilo Campos, que ha sido saqueada
constantemente desde 2000.
Gonzalo Sánchez, director del centro educativo, dijo que el último
robo ocurrió el mes pasado.
Los ladrones se llevaron una computadora valorada en $500, y que compraron
con el presupuesto anual que otorga el Ministerio de Educación.
También se robaron un equipo de sonido de $300.
El director ha tenido que invertir en instalar defensas en las ventanas
y puertas, para evitar que irrumpan los delincuentes. Sin embargo, esto
no ha sido suficiente, debido a que los vándalos utilizan el techo
para entrar en la escuela.
Estafador
La delincuencia no es la única que aqueja a los habitantes. En
los últimos días han observado la presencia de un sujeto
apodado El Gato, quien les ofrece mejorar el negocio a los
pocos comerciantes de la zona.
Él dice que acaba de venir de los Estados Unidos y que tiene
contactos en todo el país. Pide cierta cantidad de dinero y después
desaparece, explicó uno de los lugareños con preocupación.
Asegura que el individuo ha estafado a unos cuatro empresarios de esta
manera.
La policía ya tiene conocimiento de ambos casos, pero, por el número
reducido de agentes, no pueden solventar las demandas de los pobladores.
Uno les habla, pero cuando tienen otra emergencia se van todos y
dejan al pueblo sin protección, expresó una vendedora
de golosinas.

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