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Alegría. Miss El Salvador fue recibida por sus familiares y amigos. Ayer, regresó de Tailandia

Publicada 7 de junio 2005, El Diario de Hoy

Felicidad. La joven decidió pasar unos días de descanso con su familia en Los Ángeles, después de participar en Miss Universo. Fotos: EDH/Lissette Monterrosa

Paola Michelle García
El Diario de Hoy

vida@elsalvador.com


Visiblemente agotada, pero con la sonrisa y dulzura que la caracteriza, Miss El Salvador, Irma Dimas, arribó ayer por la mañana al Aeropuerto El Salvador, después de permanecer en Bangkok, Tailandia, por casi tres semanas en el evento Miss Universo 2005 y de pasar unos días en Los Ángeles.

En la terminal aérea, la cuscatleca fue recibida por familiares y amigos, quienes aseguraron que el desempeño de Irma en el concurso fue “excelente”.

“Estoy emocionada, contenta. Se me han salido las lágrimas, porque esto es muy bello. Espero que sea muy bien recibida, porque puso en alto el nombre de nuestro país”, aseguró doña Irma Dimas, abuelita de la joven salvadoreña.

“No he perdido, solamente no alcancé lo que yo quería”

Irma Dimas, Miss El Salvador 2005, confesó que los pobladores de Tailandia le robaron el corazón con su cariño y amistad. Reveló, además, que deseaba poder quedarse mucho más tiempo en el paradisíaco país asiático

De cristal. Los organizadores le regalaron una orquídea. Foto: EDH/Lissette Monterrosa

Emocionada por haber logrado el lugar número 19 entre las 81 candidatas que participaron en Miss Universo 2005, la representante de El Salvador, Irma Dimas, relató algunas de las experiencias vividas durante el concurso.

¿Cómo describiría la experiencia de estar en Tailandia para Miss Universo?

He quedado encantada con todo lo que viví, conocí un país bellísimo. La experiencia de estar en Miss Universo es inolvidable.

La gente es muy amigable. Son personas bien cariñosas, hasta el saludo es bien cariñoso. Son gente de verdad increíble, a uno le ganan el corazón, y creo que eso hace que uno no se quiera regresar de allá.

¿Cómo siente que fue la competición?
Siento que fue una competencia bastante limpia. Todas iban desarrollando su papel, y cada una con su propio estilo. Yo, por mi parte, siempre traté de ver la competencia no con desesperación, sino con tranquilidad, para dar lo mejor de mí en cada momento.

Experiencias. Su madre, doña Alba de Dimas, guardó todos los periódicos tailandeses en los que la joven apareció durante el certamen.

En la noche final, mientras estaba en el escenario, ¿qué pensaba, cómo se sentía?
Al momento en que estaba en el openning, tenía muchas ganas de llorar, por la emoción, porque yo siempre veía en la televisión el Miss Universo y pensaba que eran difíciles las coreografías, y ser yo parte de eso hizo que me dieran ganas de llorar de emoción.

Un día antes, había sido el ensayo, y yo estaba entre las clasificadas. Cuando me llamaron, estaba bien emocionada, sentía una “cosa” en el estómago. Creo que de verdad fue como vivir ese momento, porque el lugar estaba lleno, estaban las cámaras y era exactamente como sería la noche de la elección. Yo pensaba que si no clasificaba al final, pues que ya lo había vivido. Creo que fue como un regalito de Dios haber clasificado en el ensayo.

Después de que llamaron a las finalistas, ¿qué pasaba por su mente?

Hubieron muchas que creyeron que clasificarían o que llegarían más lejos, pero no pasó. Entonces, se enojaron y otras lloraron.

Ese momento fue bien crítico, porque ver a muchas llorando a uno le dan ganas de llorar también, pero después me quedé pensando en todo lo que había vivido y eso me dio ánimo.

Sinceridad. La salvadoreña aseguró que lograr el puesto número 19 entre las participantes del concurso fue un logro para El Salvador.

Pienso que yo no he perdido, solamente no alcancé lo que yo quería. Siento que me fue muy bien y solamente el ser parte de un evento así es suficiente.

Regresar a El Salvador, ¿qué significa?
Es iniciar una nueva etapa. Ya tenemos varios proyectos pensados. A mí me encantan los niños, pero siento que puedo trabajar en cualquier otra causa.

Por ejemplo, con el sida. Siento que eso es lo que está bien fuerte ahorita y hay mucha discriminación, entonces no hay mucha gente que ayude, por eso a mí me gustaría ayudar.

A los muchos salvadoreños que la apoyaron, ¿qué mensaje les enviaría?

Les diría que ya vine, que acá estoy, que siempre los he llevado en mi corazón y que estando allá siempre pensé en cada uno de ellos. Quiero que sepan que cada vez que salía al escenario siempre pensaba en mi país.

Apoyo. Silvia de González, coordinadora de Miss El Salvador.
Emoción. Por volver a ver a su hermana, Iliana Dimas.
Después de dos semanas. Doña Irma anhelaba ver a su nieta.
Desde Los Ángeles. El compatriota Julio Caminos la felicitó.
En su casa. Se reunieron amigos y familiares para recibirla.
Cariño. Junto a sus amigas María José y Flor.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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