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Niñas salvadoreñas están de regreso

Repatriación. Dos hermanas, una joven de 12 años y una madre adolescente con su hijo retornaron ayer al país. Cada una con su historia de desamor, maltrato y miedo


Publicada 3 de junio 2005 , El Diario de Hoy

Agente de migración revisa el salvoconducto de Carmen. Foto: EDH/Oscar Payés


Caso adopciones Guatemala
Alejandra Dimas/ Giovanni Lemus
Enviados especiales
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


Anabella de Alejo, directora del Hogar Campestre Adventista Los Pinos, en Ciudad de Guatemala, sostenía la mano de Marbely del Rosario Santos Linares. “Mirá, así es allá”, le dijo a la pequeña mientras señalaba con el dedo una panorámica de la costa del Pacífico salvadoreño.

No habían dado las ocho de la mañana cuando, junto a su hermana Roxana del Tránsito, ambas con su osito de peluche bajo el brazo, estaban frente al Consulado de El Salvador.

Evelyn Rodríguez de Candel, la cónsul en el vecino país, se preparaba para acompañarlas hasta la frontera, una vez resuelta su solicitud de repatriación.

Hacía tres años que estaban en el vecino país y más de diez mes que las autoridades del Isna las habían descubierto en un albergue, pero apenas 30 días que un juez avaló que su nacionalidad era salvadoreña.

Con el paso de los minutos llegaron otras dos compatriotas hasta las puertas de la institución; una de ellas, Susana, de 17 años, se encontró ahí con su bebé de apenas diez meses. Carmen, una niña de 12 años, esperaba con ansias que el microbús se pusiera en marcha.

Las pequeñas entran en el consulado de El Salvador. Foto: EDH/Oscar Payés

Todas tenían su historia, a cual más dramática. Habían llegado por motivos distintos, ajenos a su voluntad, y tuvieron que esperar uno, dos y hasta tres años de estancia y engorrosos trámites en Guatemala para retornar al país.

Ese momento tan especial para algunas llegó ayer pasadas las 12 y media del mediodía cuando el vehículo paró en la frontera de Las Chinamas.

“Éstas son las que faltaban para repatriar”, expresó De Candel, al preguntarle si había más casos pendientes.

En el mismo hogar Los Pinos estaba Gerson Alberto, de apenas diez meses, e hijo de Susana.

Nacido en Guatemala, pero de madre salvadoreña, el pequeño de pestañas crespas y olor agradable había sido separado de su progenitora al nomás nacer.

Instantes después llegó Susana, su madre, quien lo apretó en su pecho.

Alegre por el pequeño, pero triste por salir camino a El Salvador, los recuerdos de las historias de maltrato en el seno familiar le volvieron a la mente. “No querría volver”, indicó la joven.

Personal del Isna suben a las dos hermanas Santos Linares al microbús que las trasladará hasta el albergue de esa ciudad. Foto: EDH/Oscar Payés

El director que la acompañaba, de la casa hogar Remar, le abrió las puertas de la institución en El Salvador, sabedor de su pasado y su reticencia a volver al hogar, de donde huyó unos años atrás.

En este microbús, preparado para salir hacia la frontera, aún faltaba otra historia triste y falta de amor. La protagonista es Carmen Lorena, una niña de 12 años, la última en llegar al consulado, pero la más impaciente por salir cuanto antes.

En manos ajenas

Clemencia Chen, la trabajadora social que la acompañó, le guiñó el ojo en señal de complicidad. Lorena le devolvió un leve gesto, pero sin despertar la alegría que llevaba dentro.

Su madre la dejó en manos de unos conocidos cuando ella salió hacia los Estados Unidos.

Muy pronto tuvo que huir, con rumbo desconocido, por el intento de abuso de uno de los cuidadores.

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Madre y bebé, juntos luego de ocho meses separados

La niña terminó en una iglesia, donde le ofrecieron un techo, hasta que Jorge Acevedo, Juez Primero de la Niñez y la Adolescencia, ordenó su traslado a un hogar temporal de Zacapa, a unos 150 kilómetros de Ciudad de Guatemala.

Entradas las dos de tarde llegaron al hogar del Isna en Santa Ana, donde según confirmó Patricia Díaz, responsable de la institución, permanecerán hasta que se localicen a las familias.

Terminaba así un viaje para estas niñas que no se conocían entre sí y que para algunas inició varios años atrás.

Unidas por el mismo destino
Procedentes de distintos centros, llegaron ayer al Isna de Santa Ana, desde donde volverán a su hogar.
Marbely y Rosario
Nacidas en Ahuachapán
Carmen Lorena
No sabe donde nació
Edad: Tienen tres
y cinco años.
Refugio: Vivieron en
el Hogar Campestre
Adventista Los Pinos.
Historia: Su madre les abandonó hace unos tres años, al poco de nacer la más pequeña. Una tía de las niñas y su abuela paterna viven en Ahuachapán y ya mostraron su interés por llevarse a las niñas a su nuevo hogar.
Edad : Tiene 12 años.
Hogar: Vivió en una
casa de Zacapa, luego del apoyo de una iglesia.
Historia: Su madre la dejó en casa de unos conocidos, quienes trataron de abusar de ella. Escapó y terminó en un hogar. Sabe que le espera su abuela María Lorena. Tiene ansias por empezar cuarto grado, el curso que dejó hace un año.
Todo un proceso
La repatriación de los menores solos conlleva un proceso que se puede demorar años. La justicia investiga su procedencia y hay un contacto con el país de origen.
Niños solos
Los infantes que no tienen una persona responsable pasan al Juzgado Primero de la Niñez y la Adolescencia para que sean
ubicados en uno de los hogares disponibles.
Protección
El país investiga la nacionalidad del pequeño. Durante este tiempo, el hogar tiene la responsabilidad del niño. Cumple con sus necesidades de salud, educación, entre otras.
Otra opción
También tratan de dar con la familia o la institución que sería responsable, por ejemplo, el Isna. Si no hay respuesta, estos niños pasan a ser una población permanente.
Reclamo
El Salvador tiene la potestad de reclamar al pequeño para que un hogar se haga cargo de ellos.
Si todo esto falla, otra opción es buscarle una familia adoptiva.
El fallo
Si hay familia, el cónsul avisa a las autoridades del país
vecino. Se hacen los estudios que
garanticen su retorno al hogar. Si el juzgado lo avala, pasa la PGN.
Los detalles
Los últimos
trámites son notificar al
hogar, pedir fotos para que el consulado emita el salvoconducto de regreso al país de origen. El hogar hacen un acta de egreso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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