elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Enfermos por falta de agua

Urgente. La comunidad realizará una asamblea general dentro de una semana para buscar una solución a la escasez del líquido en el centro escolar. La iniciativa establecerá la forma en que la escuela pueda recibir el agua sin ningún pago excesivo para no afectar a los padres


Publicada 3 de junio 2005, El Diario de Hoy

Racionada. Toda la comunidad estudiantil debe someterse a un sistema de ahorro del recurso, el cual es muy escaso, por lo que la dirección del centro escolar debe administrarla. Foto: EDH/Lissette Lemus


Eduardo López
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Alrededor de 250 niños presentan síntomas de diarrea y vómito en el Centro Escolar del Cantón El Morro, de Santiago Texacuangos, por la falta de agua.

William Portillo, director de la institución, dijo que se ha determinado que todos los alumnos lleven agua para beber de sus hogares.

Indicó que el Consejo Directivo Escolar (CDE), recauda fondos mensualmente para comprar agua a los camiones cisterna (pipa).

“Los padres de familia aportan lo que pueden para comprar el agua”, dijo.
Portillo manifiesta que cada pipada cuesta 40 dólares, por lo que se hace difícil reunir el dinero necesario.

El consumo ha tenido que ser racionado para tener reserva y evitar posibles enfermedades.
Además, el director expresó que la alimentación que los alumnos recibían a diario se ha limitado a tres veces por semana.

También, el CDE ha establecido un calendario de limpieza en las aulas para que los estudiantes se mantengan en un lugar limpio.

Equipados. Todos los alumnos deben llevar agua de sus casas para aplacar la sed. En ciertas ocasiones se ven obligados a comprar el líquido en bolsa. Foto: EDH/Lissette Lemus

El educador reconoce que en la zona los pozos son limitados, pero se da el caso que la directiva comunal por tener personería jurídica suministra el agua a quien ellos deciden.
La escuela cuenta con un mil varas cuadradas, un edificio de dos niveles y una bodega.

Las nuevas instalaciones están equipadas con un sistema de bombeo y su propia cisterna de captación con una capacidad de almacenamiento de 80 barriles.
Sin embargo, el mayor problema es el suministro de agua desde que comenzó el año escolar.

Portillo manifestó que por la escasez de agua, dos de los seis lavamanos con que cuenta la escuela han sido eliminados.
Describió que en algunos momentos han pasado entre 15 días y un mes sin este recurso.

El director de la escuela sostiene que la constructora instaló un sistema de canaletas que se conecta con la cisterna para la captación de agua lluvia, pero lastimosamente no ha llovido hasta la fecha.

“Los niños que se han enfermado de diarrea, han tenido que faltar a clases para no tener que hacer un uso excesivo de la poca reserva de agua con que cuentan”, dice el mentor.

Agrega que la compañía constructora ha colaborado donándoles dos pipadas de agua en lo que va del año.

Desesperados. Los menores no soportan el racionamiento. Foto: EDH/Lissette Lemus

La profesora Ana Yanci Amaya, de 34 años, quien tiene 4 de impartir clases en el lugar recalcó que les toca que andar pidiendo agua a los vecinos y a los padres de familia.

“Antes la carencia era la infraestructura, ahora es el agua”, puntualizó.

En cuanto al corte de agua, Xiomara Peña, de 24, quien tiene a dos de sus hijos en el centro escolar, considera que es injusta la actitud de los directivos.

“La mayoría de niños sufre de vómitos, tos y diarrea”, dijo.
María Monteagudo, miembra de la directiva comunal, indicó que se le negó el agua al centro escolar porque el servicio que prestan de la planta de bombeo es para casas particulares.

“El agua que hay aquí no es para cisterna”, añadió.
Monteagudo enfatizó que los casos de vómito y diarrea no se deben a la falta de agua, sino al agua que toman los niños en otro lugar.

José Reyes Ramírez, presidente de la directiva comunal, adelantó que dentro de una semana la comunidad celebrará una asamblea general. En dicha oportunidad someterán a votación el suministro de agua a la institución.

Pero aclaró que la escuela tendrá que pagar por el servicio, asistir a las reuniones de la directiva y ayudar a limpiar el pozo.

Sin higiene. Los alumnos limpian los pupitres con lejía. Foto: EDH/Lissette Lemus

Intentan resolver carencia del líquido

A partir de la suspensión del agua, las autoridades de la zona han tenido algunos acercamientos con la directiva del cantón El Morro.

Salvador Pérez, síndico municipal, manifestó que hace un mes y medio hablaron con José Reyes Ramírez, presidente de la asociación, para buscar una salida al problema, pero no lo lograron.

La comuna se siente atada, porque no puede hacer ningún tipo de presión para que los alumnos reciban agua, pues el pozo que abastece el cantón es privado.
Incluso, el servicio domiciliar del agua es cobrado por la directiva.

Pérez dijo que algunos líderes comunales tienen a sus hijos estudiando en ese centro escolar, pero aun así, no ceden para que los alumnos reciban agua.

Desperdicio


El argumento de la junta directiva comunal es que en la escuela puede haber un mal uso del agua. Además, el agua es para el servicio básico de una vivienda y no para llenar cisterna como lo harían en la escuela.

Por su parte, personal de la Unidad de Salud visitó el centro educativo como un trabajo de rutina y se encontró con varios alumnos con enfermedades gastrointestinales.
Néstor Herrera, de saneamiento ambiental, advirtió del peligro de una epidemia por la falta de agua.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



elsalvador.com WWW