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| Los reporteros del Washington Post Carl Bernstein
y Bob Woodward. Foto AP |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El periodista Bob Woodward relató en el diario The Washington
Post cómo conoció a Mark Felt, alias Garganta Profunda,
el ex número dos del FBI que le guió en la cobertura del
escándalo Watergate.
Felt, quien tiene ahora 91 años, desveló esta semana uno
de los secretos mejor guardados del periodismo de EE.UU., cuando se identificó
públicamente como Garganta Profunda.
En un artículo de más de tres páginas, Woodward recuerda
hoy que en 1970, cuando estaba a punto de terminar su servicio en la Armada,
tuvo que llevar unos documentos a la Casa Blanca y allí se encontró
en la misma sala de espera con un hombre mayor, con el cual empezó
a conversar sobre sus opciones de trabajo.
Aquella era una época en mi vida de considerable ansiedad,
y consternación, acerca de mi futuro, señaló
Woodward, quien pronto descubrió que tenía algo en común
con el funcionario que se identificó como Mark Felt, del FBI.
Felt, quien entonces era subdirector de inspecciones dentro del FBI, había
trabajado cuando joven como asistente de un miembro del Congreso, algo
que también hizo Woodward. Y éste consideraba la posibilidad
de estudiar Derecho en la Universidad de Georgetown, donde Felt se había
graduado.
Al año siguiente, Woodward hizo una prueba como periodista en The
Washington Post, que terminó en desastre pero que le dio el gusto
por el trabajo periodístico, que continuó en un diario local
de Maryland.
Woodward mantuvo una amistad con Felt, quien actuó como mentor
tanto para un hombre joven que buscaba su rumbo en la vida como para el
periodista que ocasionalmente necesitaba fuentes de la policía
federal para algunas historias.
En agosto de 1971, el Post le dio otra oportunidad a Woodward, quien se
incorporó como redactor, y en algunas historias -como una acusación
de soborno contra el vicepresidente Spiro Agnew- recurrió a Felt
como fuente de información confidencial.
Ambos, relata Woodward en su artículo, construyeron una relación
de confianza recíproca: la del policía que sabía
que el periodista no revelaría su fuente, y la del reportero que
sabía que la información recibida era cierta.
Tras la muerte, en mayo de 1972, del legendario director del FBI, Edgar
Hoover, Felt que era el segundo al mando, creyó que iba a sustituirle,
pero el presidente Richard Nixon designó a uno de sus leales, L.
Patrick Gray.
Para entonces, continuó Woodward, Felt ya le había descrito
una dura confrontación entre el FBI, apegado a las reglas y convenciones
del trabajo policial, y el Gobierno de Nixon, en el que "una pandilla
de nazis" pretendía usar a la policía para fines políticos.
CLANDESTINIDAD
- En junio de 1972, el FBI se hizo cargo de la investigación de
un caso extraño: la irrupción en la sede del Comité
Nacional del Partido Demócrata, en el edificio Watergate en Washington,
de individuos que llevaban equipos para espionaje electrónico.
- Woodward y su colega Carl Bernstein fueron asignados por el Post para
cubrir la historia que, a lo largo de los dos años siguientes,
sacaría a luz una vasta red de espionaje político y maniobras
ilegales de la cual, en última instancia, Nixon era responsable.
- Felt, quien durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría
había hecho trabajo de contraespionaje para el FBI, estableció
con Woodward un método de comunicación subrepticia y un
sistema para reuniones clandestinas en un estacionamiento subterráneo.

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