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Periodista narra historia de “Garganta profunda”

Historia. Relata cómo conoció el ex número dos del FBI que le guió en la cobertura del escándalo Watergate.


Publicada 3 de junio 2005, El Diario de Hoy

Los reporteros del Washington Post Carl Bernstein y Bob Woodward. Foto AP

El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com

El periodista Bob Woodward relató en el diario The Washington Post cómo conoció a Mark Felt, alias “Garganta Profunda”, el ex número dos del FBI que le guió en la cobertura del escándalo Watergate.

Felt, quien tiene ahora 91 años, desveló esta semana uno de los secretos mejor guardados del periodismo de EE.UU., cuando se identificó públicamente como “Garganta Profunda”.

En un artículo de más de tres páginas, Woodward recuerda hoy que en 1970, cuando estaba a punto de terminar su servicio en la Armada, tuvo que llevar unos documentos a la Casa Blanca y allí se encontró en la misma sala de espera con un hombre mayor, con el cual empezó a conversar sobre sus opciones de trabajo.

“Aquella era una época en mi vida de considerable ansiedad, y consternación, acerca de mi futuro”, señaló Woodward, quien pronto descubrió que tenía algo en común con el funcionario que se identificó como Mark Felt, del FBI.

Felt, quien entonces era subdirector de inspecciones dentro del FBI, había trabajado cuando joven como asistente de un miembro del Congreso, algo que también hizo Woodward. Y éste consideraba la posibilidad de estudiar Derecho en la Universidad de Georgetown, donde Felt se había graduado.

Al año siguiente, Woodward hizo una prueba como periodista en The Washington Post, que terminó en desastre pero que le dio el gusto por el trabajo periodístico, que continuó en un diario local de Maryland.

Woodward mantuvo una amistad con Felt, quien actuó como mentor tanto para un hombre joven que buscaba su rumbo en la vida como para el periodista que ocasionalmente necesitaba fuentes de la policía federal para algunas historias.

En agosto de 1971, el Post le dio otra oportunidad a Woodward, quien se incorporó como redactor, y en algunas historias -como una acusación de soborno contra el vicepresidente Spiro Agnew- recurrió a Felt como fuente de información confidencial.

Ambos, relata Woodward en su artículo, construyeron una relación de confianza recíproca: la del policía que sabía que el periodista no revelaría su fuente, y la del reportero que sabía que la información recibida era cierta.

Tras la muerte, en mayo de 1972, del legendario director del FBI, Edgar Hoover, Felt que era el segundo al mando, creyó que iba a sustituirle, pero el presidente Richard Nixon designó a uno de sus leales, L. Patrick Gray.

Para entonces, continuó Woodward, Felt ya le había descrito una dura confrontación entre el FBI, apegado a las reglas y convenciones del trabajo policial, y el Gobierno de Nixon, en el que "una pandilla de nazis" pretendía usar a la policía para fines políticos.

CLANDESTINIDAD

- En junio de 1972, el FBI se hizo cargo de la investigación de un caso extraño: la irrupción en la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata, en el edificio Watergate en Washington, de individuos que llevaban equipos para espionaje electrónico.
- Woodward y su colega Carl Bernstein fueron asignados por el Post para cubrir la historia que, a lo largo de los dos años siguientes, sacaría a luz una vasta red de espionaje político y maniobras ilegales de la cual, en última instancia, Nixon era responsable.
- Felt, quien durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría había hecho trabajo de contraespionaje para el FBI, estableció con Woodward un método de comunicación subrepticia y un sistema para reuniones clandestinas en un estacionamiento subterráneo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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