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| Los habitante se vieron obligados a caminar
varias horas para asistir a sus trabajos. Foto
AP |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Bloqueos de carreteras por parte de campesinos junto con una huelga
de transportes mantenían paralizada ayer la capital boliviana,
mientras manifestantes que demandan la nacionalización del sector
energético no mostraban signos de abatimiento.
Tras dos semanas de protestas, el 60 por ciento de los caminos de Bolivia
seguía bloqueado, mientras cinco ciudades importantes y el aeropuerto
internacional permanecían aislados, incluida la capital política
La Paz, donde se ha registrado falta de combustible.
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| Las vías que comunican con Argentina,
Paraguay, Perú y Chile están cerradas. Foto
AP |
El gobierno del Presidente Carlos Mesa delegó la responsabilidad
en el Congreso para disipar la peor tensión, desde que una sangrienta
revuelta indígena provocó la caída de su antecesor,
aliado de Washington, Gonzalo Sánchez de Losada, en octubre de
2003.
Mesa, un político independiente que trató sin éxito
trabajar con la mayoría indígena, ha jurado no utilizar
la violencia contra los manifestantes y ha limitado el poder de la policía
para usar gases lacrimógenos para dispersar a quienes protestan
y arrestar a los vándalos.
Ningún manifestante murió ni resultó gravemente herido
en dos semanas.
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| El Alto y La Paz amanecieron sin servicio de
transporte público. Foto AP |
Reclamos
Maestros, trabajadores de la salud, camioneros y mineros se han sumado
al reclamo por la nacionalización, luego de que el Congreso aprobó
hace dos semanas una ley que los alejó de su aspiración
de que el Estado controle la segunda reserva natural de gas más
grande de América Latina, el recurso más preciado de Bolivia.
Las escuelas estaban cerradas y muchos trabajadores se quedaron en sus
casas, ya sea por miedo o por falta de transporte.
Rechazan una eventual intervención de la OEA
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| Más de la mitad de las carreteras están
obstruidas. Foto AP |
El gobierno boliviano desechó la eventual intervención
de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la crisis que
afronta el país, al indicar que no se ha registrado ninguna
alteración del orden constituido.
Las dificultades sociales que afronta el país serán
resueltas por el pueblo boliviano en el marco de sus instituciones y mecanismos
democráticos, ya que no se ha producido ninguna alteración
del orden constituido que justifique una mediación internacional
o buenos oficios de países amigos, dice un comunicado de
la Cancillería conocido ayer.
El gobierno garantiza la paz social y la plena vigencia de los derechos
humanos en todo el territorio nacional, tal como ha quedado demostrado
en los últimos días, resalta el Ministerio de Relaciones
Exteriores.
Precisa que la administración del presidente Carlos Mesa mantiene
el diálogo y la concertación como los instrumentos de su
acción política para resolver las diferencias entre los
distintos actores sociales y políticos del país.

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