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A unos cuantos metros del Rey del Pop

Vida de éxito. Salvador Ernesto Durán, un salvadoreño de cepa pura, puede considerarse con suerte. Los 11 años que lleva dentro del quehacer informativo en Estados Unidos le han permitido seguir de cerca eventos trascendentales en Centro y Norte América. Hoy, es uno de los 15 periodistas privilegiados con una silla, con su nombre en ella, para presenciar directamente el juicio a Michael Jackson. Su experiencia es rica en anécdotas profesionales como personales

Publicada 3 de junio 2005, El Diario de Hoy

Envidiado. Comunicadores de todo el Planeta pretenden la suerte que corre el connacional en el proceso. Foto EDH

Juicio
Proceso final
Un salvadoreño, el único latinoamericano
Textos y fotos/Imelda Interiano
El Diario de Hoy

vida@elsalvador.com


El día que el juez Rodney Melville habló sobre la instalación de un juicio contra el Rey del Pop, se detonaron las alarmas en las salas de redacción de los medios informativos de casi todo el Planeta, debido a la trascendencia pública que cobraría el suceso.

De periodistas independientes, en nombre de agencias de noticias o en cartas membretadas de los más prestigiosos medios informativos del Viejo y Nuevo Continente, las solicitudes para acreditar reporteros fueron llegando por decenas hasta la Oficina de Asuntos Públicos de la Corte de Santa María, en California, donde se desarrolla el juicio al artista.

En cuestión de días, se llegaron a acumular más de 2,500 solicitudes de credenciales. La cadena Telemundo envió sus formularios y sorteó suerte junto al resto.

Fue desde la mesa de asignaciones del Canal 52 de donde partió la sugerencia de acreditar a uno de sus más talentosos periodistas.

Se propuso a Salvador Ernesto Durán, por su conocimiento en el tema Jackson desde que estalló el escándalo hace algunos años.

“Yo les dije que era la persona indicada para la asignación, pues había seguido el caso. Mis jefes estuvieron de acuerdo y aprobaron mi participación”, comenta.

Se preparan. Desde un improvisado, pero bien equipado set, se hacen las transmisiones de lo que acontece. Foto EDH

Al tener el respaldo de sus superiores, “cabildeó” entre sus contactos para resultar favorecido con uno de los 15 puestos fijos en la Corte.

Salvador no precisa la fecha en que recibió su acreditación o “Press Card”, pero desde el primer día en que se instaló el proceso, él ha estado siempre ahí.

Su modestia le impide hablar en abundancia sobre el logro obtenido, no obstante, está consciente del momento crucial que vive, sobre todo, de la responsabilidad con su empresa y el público.

“Tengo el privilegio de entrar y salir de la Corte todos los días, de compartir con los ahí presentes, incluyendo al cantante”, relata.
Y añade, “cuando me asignaron sabía que la historia sería una de las más importantes del año… Hay cientos de periodistas que han aterrizado en este suburbio californiano”.

Único latino

Ser uno de los 15 periodistas con acceso directo a la Corte es motivo de orgullo, pero lo es más ser el único latino presente en la sala.

Todos sus días comienzan alrededor de las 5:00 de la mañana, debe llegar temprano a la edificio judicial, identificarse y esperar la apertura de las puertas de acceso (previo registro personal) al salón del juicio.

Como su espacio está apartado, siempre a su izquierda está el enviado especial de la BBC de Londres, y a su derecha el designado por CBS de Estados Unidos.
Al preguntarle si siente privilegiado, responde sin titubear “absolutamente”.

“Muchos me dicen eres un periodista con suerte. Sus miradas me piden el pase al tribunal, pero nadie se ha atrevido a pedírmelo, porque me imagino que ya saben cuál sería mi respuesta: un rotundo no”.

Hugo López, el colega con quien comparte los créditos

Apoyo. López (derecha) en plena acción. Foto EDH

Si bien el salvadoreño goza de crédito por sus coberturas en el caso al Rey del Pop, su trabajo sería inconcluso sin el apoyo incondicional de su colega camarógrafo Hugo López.

Lo dos forman uno de los mejores equipos de reporteo de la cadena noticiosa. Han trabajado juntos durante años.

López trabaja para Telemundo desde hace 15 años y conoce a Salvador hace 10.
Ambos viajaron a México para el huracán Kena y los dos son protagonistas del libro “El reportero y el Huracán”, que escribió Durán a manera de anecdotario, el cual está dividido en varios capítulos.

En el caso Jackson trabajan desde el 28 de febrero pasado.
Al iniciarse el proceso judicial ambos fueron asignados de forma exclusiva a la cobertura.

Dan reportes para las diferentes televisoras y radios asociadas a Telemundo.
Hacen transmisiones “en vivo” y se ocupan de enviar materiales extras hasta la oficina principal del canal.

Cada día, Salvador y Hugo son responsables del envío de cuatro informes para televisión, dos para radio, uno televisivo más para el noticiero estelar de la cadena noticiosa y otro extra para ser transmitido en el programa “Cotorreando”.

Su jornada de trabajo empieza desde muy temprano (alrededor de las 5:00 a.m.) y continúan sus actividades hasta las seis o siete de la noche.

De acuerdo con Salvador, hasta ahora ha enviado más de 300 reportes noticiosos.
“He hecho muchísimos (informes) entre todos los medios, incluso para prensa escrita”, comenta en tono satisfecho el compatriota.

Entregado por completo a cubrir el proceso judicial

En 1998, al obtener su primer contrato laboral, el compatriota asume la responsabilidad total como periodista.

Periodistas. Centenares esperan tener acceso. Foto EDH

Desde entonces hasta la fecha, es un reportero de asignaciones generales. Su especializaciones temáticas sos: Centroamérica y los Asuntos de Migración, sobre todo, cuando se trata de la comunidad latina en Estados Unidos.

Hoy, con el juicio en la corte de Santa María, ha debido permanecer en un hotel cercano a la sala judicial. En tanto, su esposa Haydeé y su hijo Christian, de 14 años, le esperan con paciencia en casa.

Está consciente de lo difícil de su trabajo, por eso cuando le es posible, se entrega por completo a su familia.

Se define como un excelente papá y dice llevarse muy bien con su hijo. “Es la mejor relación que yo tengo, él es mi inspiración número uno”, comenta.

Entre las cosas que gustan compartir están el béisbol y fútbol, “aunque nuestra actividad principal es la lectura”.

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“Jackson está preocupado por lo que vaya a pasar”

Los días los pasa entre la corte, las calles aledañas y la habitación de hotel. Sólo el contacto telefónico aviva, por el momento, la relación familiar.
Durán sabe de la importancia de la familia, una enseñanza de su madre Carmen América Calderón.

Fue ella, en 1980, quien con el interés de proteger a su hijo de la guerra civil en El Salvador decidió enviarlo a Estados Unidos. Y es que su padre, Salvador Emilio Durán, perdió la vida en el conflicto.

Con el apoyo de una tía, Salvador comienza los estudios básicos. En 1985 obtuvo su título de bachiller en Birmingham High School.
Del Pierce College, en Woodland Hills, se graduó con honores en Literatura Española en 1992.

Dos años más tarde debutó como redactor y asistente en KVEA, Canal 52, donde ha logrado una brillante carrera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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