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Manuel Hinds*
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
En el artículo anterior expuse algunas de las razones por las cuales
es muy probable que el rubro de servicios y su crecimiento están
subestimados en el cálculo del Producto Interno Bruto (la producción
total del país).
¿Cómo puede darse un error en las cuentas nacionales? Muy
simplemente. Éstas se construyen sobre una muestra de productos
que se consideran representativos de la producción de cada sector.
Esta muestra se diseña con censo económico detallado que
proporciona dos dimensiones de información. La primera es una estimación
detallada de la producción en el año de la encuesta. La
segunda es una selección de los productos que forman la mayor parte
de la producción de cada sector, de tal manera que en años
subsiguientes dicha producción puede estimarse con encuestas que
toman en cuenta sólo estos productos predominantes.
Si éstos crecen, se considera que el producto del sector entero
aumenta, y viceversa. El problema es que si la economía está
cambiando su composición nuevas actividades están
surgiendo y otras viejas están desapareciendo este método
tiende a subestimar la producción actual.
La pérdida de producción de las actividades desaparecidas
se incluye en el cálculo, pero no las ganancias de las que han
aparecido. La encuesta base que se usa en El Salvador fue hecha en 1992,
en una economía que era totalmente distinta a la actual. Las subestimaciones
son muy probables cuando ha pasado bastante tiempo y la economía
ha cambiado tanto.
El cambio en la composición de las exportaciones que discutí
en un artículo anterior proporciona un ejemplo del efecto que una
transformación tan profunda, como la que está teniendo la
economía salvadoreña, puede tener en las estimaciones del
PIB.
Afortunadamente, las exportaciones se estiman directamente de las cifras
reportadas por todos los exportadores formales a CENTREX. Supongamos,
sin embargo, para ilustrar el punto, que se estimaran de la misma forma
que el PIB, sobre la base de un censo y encuestas posteriores. Supongamos
que el censo se hace en 2003.
En ese año, los textiles y las confecciones representaban el 62%
de las exportaciones totales (primera columna en la tabla).
En 2004, hacemos una encuesta y encontramos que las exportaciones de esos
dos productos fueron de $2,020 mil millones, casi iguales a las de 2003
(segunda columna). Esto, calcula el señor que estima las cifras,
representa el 62% de las exportaciones totales, de tal forma que divide
la cifra entre 0.62 para estimar el total (tercera columna).
Esto le da $3.26 mil millones. Esto lo anota como las exportaciones totales
y calcula las de los otros productos por diferencia. Al estimar la tasa
de crecimiento, ésta le da 0.3%. En la realidad, sin embargo, las
exportaciones crecieron precisamente en el 38% que no se mide y crecieron
tanto como para hacer que las exportaciones totales crecieran en un 5%.
En las cuentas nacionales se usa una partida llamada otros
para incluir algunas de las actividades nuevas, pero eso no compensa el
efecto mostrado en la tabla.
Es por eso que es recomendable hacer censos muy seguidos cuando la economía
está cambiando rápidamente. Esto, como lo muestra la composición
de las exportaciones, está pasando en El Salvador. Sin embargo,
como anoté antes, el último censo se hizo en 1992.
Es importante enfatizar que el error es a subestimar la producción
ya que, como se ve en la tabla, se toman en cuenta los cambios de las
actividades viejas algunas de las cuales pueden estar desapareciendo,
mientras que no se cuentan las ganancias de los productos nuevos. Si los
productos viejos están declinando, la estimación de la producción
total daría un descenso. Esto hubiera pasado, por ejemplo, si yo
hubiera usado para proyectar las exportaciones totales las de las confecciones,
cuyas exportaciones cayeron en $1.4 millones en 2004. Hubiera sido razonable,
porque en 2003 representaban el 58% de las exportaciones.
Este error de subestimación puede darse en todos los sectores,
ya que la economía entera se ha transformado y han aparecido muchos
nuevos productos, principalmente en la industria y los servicios. Dadas
las consideraciones del artículo anterior, es muy probable que
la subestimación del PIB sea mayor en los servicios.
En artículos siguientes, discuto el impacto de esos errores en
la estimación del PIB.
*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.

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