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Breve análisis
¿Cuánto estamos creciendo? Los censos

Este error de subestimación puede darse en todos los sectores, ya que la economía entera se ha transformado y han aparecido muchos nuevos productos, principalmente en la industria y los servicios

Publicada 3 de junio 2005, El Diario de Hoy


Manuel Hinds*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com


En el artículo anterior expuse algunas de las razones por las cuales es muy probable que el rubro de servicios y su crecimiento están subestimados en el cálculo del Producto Interno Bruto (la producción total del país).

¿Cómo puede darse un error en las cuentas nacionales? Muy simplemente. Éstas se construyen sobre una muestra de productos que se consideran representativos de la producción de cada sector.

Esta muestra se diseña con censo económico detallado que proporciona dos dimensiones de información. La primera es una estimación detallada de la producción en el año de la encuesta. La segunda es una selección de los productos que forman la mayor parte de la producción de cada sector, de tal manera que en años subsiguientes dicha producción puede estimarse con encuestas que toman en cuenta sólo estos productos predominantes.

Si éstos crecen, se considera que el producto del sector entero aumenta, y viceversa. El problema es que si la economía está cambiando su composición —nuevas actividades están surgiendo y otras viejas están desapareciendo— este método tiende a subestimar la producción actual.

La pérdida de producción de las actividades desaparecidas se incluye en el cálculo, pero no las ganancias de las que han aparecido. La encuesta base que se usa en El Salvador fue hecha en 1992, en una economía que era totalmente distinta a la actual. Las subestimaciones son muy probables cuando ha pasado bastante tiempo y la economía ha cambiado tanto.

El cambio en la composición de las exportaciones que discutí en un artículo anterior proporciona un ejemplo del efecto que una transformación tan profunda, como la que está teniendo la economía salvadoreña, puede tener en las estimaciones del PIB.

Afortunadamente, las exportaciones se estiman directamente de las cifras reportadas por todos los exportadores formales a CENTREX. Supongamos, sin embargo, para ilustrar el punto, que se estimaran de la misma forma que el PIB, sobre la base de un censo y encuestas posteriores. Supongamos que el censo se hace en 2003.
En ese año, los textiles y las confecciones representaban el 62% de las exportaciones totales (primera columna en la tabla).

En 2004, hacemos una encuesta y encontramos que las exportaciones de esos dos productos fueron de $2,020 mil millones, casi iguales a las de 2003 (segunda columna). Esto, calcula el señor que estima las cifras, representa el 62% de las exportaciones totales, de tal forma que divide la cifra entre 0.62 para estimar el total (tercera columna).

Esto le da $3.26 mil millones. Esto lo anota como las exportaciones totales y calcula las de los otros productos por diferencia. Al estimar la tasa de crecimiento, ésta le da 0.3%. En la realidad, sin embargo, las exportaciones crecieron precisamente en el 38% que no se mide y crecieron tanto como para hacer que las exportaciones totales crecieran en un 5%.
En las cuentas nacionales se usa una partida llamada “otros” para incluir algunas de las actividades nuevas, pero eso no compensa el efecto mostrado en la tabla.

Es por eso que es recomendable hacer censos muy seguidos cuando la economía está cambiando rápidamente. Esto, como lo muestra la composición de las exportaciones, está pasando en El Salvador. Sin embargo, como anoté antes, el último censo se hizo en 1992.

Es importante enfatizar que el error es a subestimar la producción ya que, como se ve en la tabla, se toman en cuenta los cambios de las actividades viejas —algunas de las cuales pueden estar desapareciendo—, mientras que no se cuentan las ganancias de los productos nuevos. Si los productos viejos están declinando, la estimación de la producción total daría un descenso. Esto hubiera pasado, por ejemplo, si yo hubiera usado para proyectar las exportaciones totales las de las confecciones, cuyas exportaciones cayeron en $1.4 millones en 2004. Hubiera sido razonable, porque en 2003 representaban el 58% de las exportaciones.

Este error de subestimación puede darse en todos los sectores, ya que la economía entera se ha transformado y han aparecido muchos nuevos productos, principalmente en la industria y los servicios. Dadas las consideraciones del artículo anterior, es muy probable que la subestimación del PIB sea mayor en los servicios.

En artículos siguientes, discuto el impacto de esos errores en la estimación del PIB.

*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.



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