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| Daños. Las mechas de agua han sido instaladas
de forma directa a la tubería principal para evitar los derrames.
Foto: EDH |
Eduardo López
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Los habitantes del Barrio San Jacinto, del municipio de San Salvador,
se quejan del robo masivo de medidores o contadores de agua potable en
la zona.
Residentes en unifamiliares y negocios de la Calle Edison, Avenida Cuba
y la 10a. Avenida Sur, han sido víctimas de este flagelo.
Karla Vidal, de 32 años, dueña de un comedor de la Calle
Edison, dijo que desde hace tres semanas los equipos han sido arrancados
de su lugar en horas de la madrugada.
Agregó que en la mañana del domingo descubrió que
el medidor de agua hacía falta, mientras se producía un
derrame constante del líquido.
Fue así como Vidal puso en alerta a las autoridades de la Administración
de Acueductos y Alcantarillados (Anda), el lunes.
Ese mismo día, la autónoma envió una cuadrilla de
trabajadores a realizar una inspección del lugar, pero sin el material
necesario para llevar a cabo las reparaciones.
En vista de la necesidad los habitantes debieron comprar la tubería
y el pegamento indicados para cerrar la fuga de agua. La mecha fue conectada
de forma directa a la tubería principal.
Vidal explicó que desconoce cual será la cuota que se le
descontará por no tener el medidor de agua.
Carlos Munguía, vocero de Anda, indicó que la tarifa que
se le cobrará a las personas que no poseen su medidor se calculará
de acuerdo al consumo promedio que tuvieron el año anterior.
La adquisición del nuevo medidor se podrá realizar en las
agencias de la estatal, cancelando 35 dólares por unidad.
Este cobro incluye el cambio del aparato y la tubería que sea necesaria
para cerrar la fuga. La instalación del medidor se hará
cinco días luego de su pago.
En las ventas de material de fontanería del mercado Belloso se
venden los medidores de forma casual a 15 dólares,
ya sea nuevos o usados, según los comerciantes.
Los vendedores del lugar explican que estos aparatos son buscados por
los recolectores de metal, para luego ser fundidos.
Mientras tanto, los recolectores indican que los medidores los venden
a quien los necesite, e incluso a empresas.
Por su parte, Manuel Arrieta, presidente de la Anda, considera que sólo
la denuncia pública podrá frenar esta situación.
Asimismo, expresó que el robo de las tapaderas de agua lluvia de
las calles de esta zona, también se ha incrementado, por lo que
tratarán de llevar ambos casos a la Fiscalía General de
la República.

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