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| Sin recursos. La salud de Elisa Marisela Hernández
es grave luego del accidente de tránsito en que resultó
mutilada. Foto: EDH/Yancy Pérez |
Yanci
Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La Unidad de Cuidados Intensivos del hospital San Juan de Dios se ha convertido
en la morada para Elisa Marisela Hernández, de 17 años,
desde hace más de una semana.
Ella fue ingresada el 24 de mayo cuando un pick up cuyo conductor no atendió
una señal de alto, fue chocado por otro vehículo y embistió
a varias personas. Un niño de dos años murió y Elisa
resultó mutilada de una pierna.
La llevaron al centro asistencial donde tuvieron que amputarle la otra
pierna por los daños que presentaba. El martes fue necesaria una
nueva intervención quirúrgica por una seria infección
que se presentó en una de las heridas.
En la UCI, los médicos indicaron ayer que la condición de
Marisela es muy delicada por la gravedad de las lesiones.
Además de recibir toda la asistencia médica necesaria, Elisa
requerirá de continuo apoyo sicológico.
Por la forma en que fueron amputadas sus extremidades es sumamente difícil
colocarle prótesis.
La familia de la joven está preocupada por los gastos que según
indican ascienden a cerca de 100 dólares diarios.
Ellos son personas humildes que se dedican a la agricultura en pequeño
y a ventas ambulantes. La adolescente esperaba estudiar el bachillerato.
Mientras, Juan Bautista Sánchez, de 20 años, el joven que
conducía el pick up, fue puesto en libertad provisional tras pagar
una fianza de ocho mil dólares.
Pero enfrenta cargos por homicidio culposo y lesiones culposas. Los fiscales
deberán acumular evidencias sobre el caso.
Su abogado, Balmore Zelaya, expresa que tratarán de conciliar con
la familia de la joven herida y el niño muerto, antes que el tribunal
fije fecha para la audiencia que espera sea en tres o cuatro meses.

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