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| Cocinero. El portero Gigio Muñoz fue
el asador de Limeño. Foto: EDH |
Miguel
Ventura
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Ayer fue una día de relax para los jugadores de
Limeño, luego de estar libres del descenso directo. El plantel
hizo un asado luego de terminar el entreno matutino.
Bromas y sonrisas abundaron durante las cuatro horas que destinaron los
jugadores, cuerpo técnico y directivos para disfrutar del asado.
Sergio Iván Muñoz mostró sus dotes de buen cocinero.
El portero hizo a un lado los guantes y se dispuso a colocar la carne
en la parrilla, y esperar que estuviera de punto, para repartirles a sus
compañeros que lo observaban. Me gusta la cocina, de vez
en cuando lo hacemos.
Esto fue como parte del regalo que les hizo don Lorenzo Rosales, por estar
libres del desceno directo, externó.
El guardameta dijo que esta semana es diferente para ellos porque no tienen
la presión que tenían hace diez días.
Compartimos con todos los compañeros espués del entreno,
ya que todos estamos contentos por haber logrado el sueño que todos
teníamos confesó Manuel Carranza Murillo.
Mientras Mario Zúniga, presidente del equipo, dijo que todos están
felices porque Limeño está medio salvado del descenso. El
asado lo realizamos para compartir con los muchachos un momento de alegría,
el cual ayuda a olvidar la presión que teníamos la semana
pasada, expresó.
Para el pope, la fase que continúa es dura, pero se recibe en otro
tono, porque ya no hay presión directa. Ahora ya piensan en el
repechaje con el subcampeón de Segunda. Y en el título,
¿por qué no?

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