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Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Incertidumbre y temor es lo que reina en los alrededores del mercado central
de Santa Tecla.
Hay desconcierto sobre lo que podría acontecer, producto de la
pugna que existe entre los vendedores de la calle y las autoridades municipales.
Desde el último atentado al edificio de la alcaldía, el
pasado 25 de mayo, la amenaza de que habrá más desórdenes
en el centro de la ciudad está a la orden del día.
En la madrugada del 26, varios comerciantes fueron agredidos. Uno aún
se encuentra ingresado en la unidad de cuidados intensivos del hospital
San Rafael.
Las especulaciones de que la cosa hoy sí va en serio,
forman parte del ambiente que se vive en el entorno del centro de abastos.
Ayer, otra llamada alertó a los medios de comunicación que
algo iba a suceder.
Al igual que la semana pasada, la Policía Nacional Civil (PNC)
vigilaba sigilosamente los alrededores del mercado. Los únicos
que no ingresan de día a las calles contiguas al mercado son los
miembros del Cuerpo de Agentes Municipales (CAM).
Los vendedores aseguran que no permiten que se acerque un agente a sus
puestos. La acusación de que los comerciantes persiguen un fin
con tinte político, es lo que sustenta las demandas
de la comuna.
Ellos por su parte, manifiestan que es la división interna que
tiene el FMLN lo que está de por medio. El día de ayer,
el rumor que corría en el interior del mercado era que cerrarán
sus locales porque algo pasaría.
La expectativa de que quieren prenderle fuego a nuestros locales,
preocupa a los comerciantes. El CAM dice que son ellos quienes planean
realizar un atentado en el edificio del mercado.

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