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| Federico Hernández. En la Semana Nacional
de la Cultura. Foto: EDH |
El Diario de Hoy
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Conformes e inconformes. Así se definen algunos de los personajes
que dan vida a la cultura nacional, al referirse al primer año
de labores de la actual administración del Consejo Nacional para
la Cultura y el Arte, liderada por Federico Hernández.
Si bien la generalidad de las mentes que dan vida a este sector están
a la espera del tan anunciado diálogo, también están
ojo al Cristo de otras cuestiones.
Ulises Piche, descendiente lenca que da voz a los pueblos indígenas,
aprueba los esfuerzos realizados desde hace años por revivir la
lengua nahuatl.
Sin embargo, para él no es suficiente anunciar la existencia de
libros, escuelas y proyectos, para aprenderlo. Esto es muy superficial,
hay que ir más allá, externó.
Piensa que la estatal debe luchar para que todos los sectores se unan
y valoren la importancia de abonar el arraigo.
Cree, además, que lo que aún falla entre los indígenas
y Concultura es la comunicación. Propone más acercamiento
con las comunidades.
Antonio Lara, de la Asociación de Artistas Plásticos de
El Salvador, piensa que el respeto de pueblo es la cultura. Son los talentos
y el valor que un país da a éstos la clave para destacar
a nivel mundial.
Piensa que hasta hoy, el apoyo recibido de la actual Concultura es bueno,
pero lamenta que la cultura siga siendo la Cenicienta. Sugiere más
esfuerzos para mostrar a la sociedad la importancia de invertir en su
difusión.
Miguel Huezo, de Casa de los Mestizos de Suchitoto, aplaude la apertura
de la administración de Hernández. Hemos trabajado
muy bien con Lovey Arguello y María Cristina Orantes, comentó.
Lo que espera es que el titular se esfuerze por combatir la burocrasia
y abone a la descentralización.

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