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Diario de Hoy
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¿Cómo puede un grupo de mafiosos afianzar
cariño y lealtad de parte de alcaldes efemelenistas? Tan pronto
CINTEC, empresa propietaria del basurero modelo cambió
de manos, comenzaron los problemas con las municipalidades rojas, al punto
que la Alcaldía de Nejapa ha dispuesto cerrarlo, pese a ser uno
de los accionistas minoritarios junto al resto de las corporaciones edilicias
en manos de comunistas.
Los canadienses, que cultivan afectuosos vínculos con la familia
Bonnano de Nueva York, mafia cuyas raíces se remontan hasta Lucky
Luciano, Capone y las hermandades de Castelammare del Golfo, en Sicilia,
sí que saben convencer y forjar alianzas.
No tenía cinco semanas de haberse estrenado como alcalde efemelenista
de San Salvador, cuando don Héctor Silva corrió con su séquito
de concejales a celebrar acuerdo para el procesamiento de basura, pese
a que había otro vigente.
El cambio, debe aclararse, le costará a los vecinos de San Salvador
varios millones de dólares, pues nadie, ni los comunistas, pueden
rescindir compromisos sin ser demandados y con toda probabilidad, condenados.
En otros términos, los pobres pobladores de las ciudades desgobernadas
por los comunistas tienen que pagar a los de la basura CINTEC y además
a los que tenían el contrato antes de llegar Silva a la Alcaldía
de San Salvador.
No se detiene allí el asunto. Hasta la fecha, pese a ser requerido
por la opinión pública y por la Corte de Cuentas, el grupo
de alcaldías comunistas no aclaran los turbios manejos de los fondos
de la basura, ni dónde fue a parar lo que se cobró para
la construcción de la planta de transferencia.
Inclusive la forma en que se llevó a cabo la licitación
en la que los mafiosos ganaron el contrato, no está claro ni lo
explican. EL DIARIO DE HOY averiguó que de los tres participantes
en ese supuesto concurso, dos eran parte del grupo canadiense, mientras
un tercero fue presentado sin su consentimiento. O como se dice en el
argot del bajo mundo, los dados fueron cargados a favor de
los canadienses.
Cariños al contado
De allí la validez de hacer la misma pregunta muchísimas
veces: ¿Cómo es que los mafiosos se hacen querer por los
concejales comunistas? ¿Cómo consiguieron que les pagaran
veinte y dos millones de dólares en consultorías técnicas,
para construir un agujero que costó la tercera parte? ¿Cómo
persuadieron al doctor Silva a salir corriendo a Canadá para negociar
con los canadienses, cuando el previo contratista ofrecía mejores
condiciones y además pagaba por la basura, versus cobrar por ella?
¿Cúal es el secreto no revelado que tienen los canadienses
para que sus negocios con los comunistas se deslicen sin problema? ¿Cómo
se hacen querer?
La presente administración de MIDES se asombra de que por una suma
tan irrisoria, quieran cerrarles el botadero, sobre todo siendo la municipalidad
de Nejapa accionista de la empresa junto con el resto de las alcaldías
rojas.
El hecho es que durante los cinco años de administración
canadiense nunca hubo reparos; si ahora los hay, lo que se hace civilizadamente
no es cerrar por decisión arbitraria, sino buscar arreglos, recurrir
a arbitrajes y por último demandar ante los tribunales. ¡Pero
resulta que los comunistas como socios que son de MIDES, estarían
demandándose a ellos mismos!

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