 |
| Figura. Con 23 años, Danika Patrick pasó
a la historia del automovilismo al ser la primera mujer en liderar
en Indianápolis. Foto: EDH/AP |
DPA
El
Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Ni siquiera terminó en el podio, pero a Danica Patrick, estadounidense,
le bastó el cuarto puesto en las 500 millas de Indianápolis
para recabar toda la atención del mundo del automovilismo.
Una mujer hace historia en las 500 de Indianápolis sin bajar
la bandera a cuadros, tituló el The New York Times.
El triunfo de la 89 edición se lo llevó el británico
Dan Wheldon, primer británico en imponerse en Indianápolis
desde que en 1966 lo hiciera Graham Hill.
Wheldon precedió en la línea de meta al brasileño
Vitor Meira, al estadounidense Bryan Herta y a Danica Patrick, que lideró
la prueba durante quince de las últimas veinte vueltas.
Los ojos de los 300,000 espectadores que se reunieron en el óvalo
de Indianápolis estaban fijados en la joven de 23 años.
Nunca ganó una mujer la mítica carrera estadounidense, ni
siquiera ninguna había logrado liderarla. Y allí estaba
Patrick a falta de diez vueltas para el final, en primera posición.
Todo el público aplaudió y gritó hasta perder la
voz intentando empujar a la estadounidense hasta la meta, pero la falta
de combustible le obligó a ser conservadora si quería terminar
la carrera. Patrick levantó el pie del acelerador y terminó
por detrás de Wheldon, Vitor Meira y Bryan Herta.
¿Acababa de demostrar que las mujeres pilotos podían competir
con los hombres?, le preguntaron. Hice mucho más que eso,
¿se está burlando de mí?, contestó.
Antes que ella, sólo tres mujeres habían pilotado un bólido
en Indianápolis.
Las 500 millas era sólo la quinta prueba de Patrick en la competición
Indy Racing y logró el cuarto puesto en la parrilla de salida.
Todo el mundo la señalaba antes de iniciarse la carrera y todo
el mundo la señaló tras cruzar la meta.
Antes que ella, la mejor clasificación de una mujer la había
logrado Janet Guthrie en 1978, con el noveno lugar.
Patrick no sólo es una magnífica piloto de carreras, posee
además todo lo necesario para convertirse en un auténtico
reclamo publicitario: es joven, bella y exitosa.
La Danica manía devuelve la afición al deporte,
aseguró el periódico Indystar. Antes de que amaneciera
este día soleado, la liga Indy Racing estaba tragando los humos
de la Nascar y parecía una jungla de competiciones con pilotos
sin nombre, añadió. Todo eso había cambiado.
Su nombre es Danica. Sólo un nombre es suficiente.
El atractivo de la joven es tal que su nombre se asocia ya con un posible
salto a la Fórmula Uno, aunque también hay quien se preguntó
cómo lo haría en la Nascar, pese a las polémicas
surgidas ya sobre su ventaja al pesar menos que los hombres.
A siete vueltas del final Wheldon adelantó a Danica y a tres, primero
Meira y luego Herta superaron a la piloto, pero el fantástico duelo
por la victoria, se terminaría a dos vueltas del final, cuando
el francés Sebastién Bourdais se estrelló contra
el muro.

|