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| Adiós. El ibérico Tommy Robredo
venció al ruso Marat Safin y lo dejó con las ganas de
avanzar. El español es uno de los tres españoles que
pasa a cuartos. Foto: EDH/AP |
DPA
El
Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Rafael Nadal ganó ayer su particular duelo con los
espectadores franceses para avanzar a los cuartos de final de Roland Garros
en un lunes soñado para los españoles, con la emotiva victoria
de David Ferrer ante el argentino Gastón Gaudio y el golpe de Tommy
Robredo contra el ruso Marat Safin.
El sol se ocultaba tras una tarde luminosa cuando Robredo concretaba su
7-5, 1-6, 6-1, 4-6 y 8-6 sobre Safin, número cuatro del mundo,
tras casi cuatro horas de batalla en el estadio central.
Es sin dudas una de las mejores victorias de mi carrera, por la
importancia de avanzar a cuartos de final, admitió Robredo,
que jugará el miércoles ante el ruso Nicolai Davydenko,
vencedor del argentino Guillermo Coria. Fue un día agridulce para
los argentinos, que con los triunfos de Mariano Puerta y Guillermo Cañas
garantizaron que uno de los suyos esté al menos en semifinales.
Horas antes Nadal había gritado un contundente no tenístico
a 15,000 espectadores en el mismo estadio central que el viernes había
visto como la gran esperanza francesa, Richard Gasquet, era triturada
por el español.
Tristeza
El derrumbe fue casi simultáneo, apenas 24 minutos de diferencia
para que Gastón Gaudio y Guillermo Coria protagonizaran un lunes
negro del tenis argentino en París, la inesperada debacle
de los dos hombres que hace un año jugaron una inolvidable final
en Roland Garros.
Es cierto, sí, que dos argentinos, Guillermo Cañas y Mariano
Puerta, se enfrentarán el miércoles por un lugar en semifinales,
pero la magnitud de las figuras de Gaudio y Coria opaca todo: buena parte
de la prensa internacional veía a Coria en la final, y muchos confiaban
en que Gaudio seguiría avanzando pese a sus cortocircuitos anímicos.
Yo no los veía perdiendo ni loco, indicó con
franqueza Puerta.
Es una sensación extraña. Sinceramente yo veía
a Coria en la final, y a Gastón llegando más lejos. Pero
la vida es así.
La vida es dura, y hoy sobre todo para Gaudio, el atormentado defensor
del título que perdió un partido que tenía en el
bolsillo.
Un partido en el que se enfrentó a un incansable español
llamado David Ferrer, durante cuatro horas y cinco minutos en las que
volvió a chocar contra el lado oscuro de Gastón,
esa faceta de su personalidad en la que se ataca a sí mismo hasta
destruir cualquier atisbo de felicidad y disfrute.
Descontento con público
Rafael Nadal se quejó el domingo por la actitud de
los franceses, todo por una discusión en torno a una bola en el
último punto del juego del primer set.
Eso desató una rebelión en la cancha, con miles de espectadores
negándose durante nueve minutos a acatar los pedidos de calma del
juez de silla; mientras tanto, Grosjean aprovechó el momento para
recuperar presencia en el juego.

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