elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Famosa caída

Carlos perdió ante el Matador Chávez en un combate que hizo vibrar de emoción a la afición


Publicada 29 de mayo 2005 , El Diario de Hoy

Derrotado. El pugilista salvadoreño dio su mejor esfuerzo pero no pudo con su rival. Foto EDH



Desde Los ángeles
Texto y foto: Imelda Interiano
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

En un feroz combate protagonizado de principio a fin por el salvadoreño Carlos Famoso Hernández y el mexicano Jesús el Matador Chávez, este último salió con la victoria por decisión dividida, pues el resultado de las tarjetas le favorecieron 2-1.

Fue un duelo de fuerza, de golpes a granel, y de ir siempre al frente en busca del rival durante los doce asaltos, el que ambos fajadores ofrecieron a la numerosa afición que se congregó en el Staples Center de Los Ángeles.

Los asaltos

Primero
Un choque frontal por parte de ambos boxeadores, como suele suceder al inicio de todo combate, Carlos el Famoso Hernández y Jesús el matador Chávez dieron un recital de golpes.


Segundo
Los dos peleadores mantuvieron la dinámica y siguieron derrochando energía sobre el ring y buscándose mutuamente, tanto el Famoso como Chávez se conectaron golpes en su cuerpo y rostro por igual.


Tercero
Simplemente el mejor. Los dos púgiles hicieron gala de su potencia y la efectividad de sus golpes, se dieron de tu a tu como si quisieran resolver a estas alturas el combate, pero el equilibrio se mantenía.


Cuarto
Chávez comienza a penetrar con más facilidad la defensa del cuscatleco y la mejor escuela mexicana comenzaba a hacerse sentir, manejó muy bien la media y larga distancia, así inclinaba a su favor este combate.


Quinto
El Famoso Hernández comenzaba a dar signos de cansancio, pese a ello se esforzaba por tomar la iniciativa e ir en busca del rival, pero evidenciaba falta de contundencia en sus golpes, mientras tanto el rival se defendía con efectividad.


Sexto
El cuscatleco retoma la iniciativa y encima al rival tirando golpes, pero éstos impactaban más en el cuerpo de Chávez, mientras éste lanzó en esporádicas ocasiones, pero tocaban el rostro del Famoso.


Séptimo
El púgil cuscatleco inició con renovadas energías, sacó fuerzas extras y buscó el combate cuerpo a cuerpo, lo cual le permitió conectar algunos golpes al rostro de Chávez, agenciándose el asalto, aunque ya sangraba del ojo y nariz.

Octavo
El matador mantuvo nuevamente la distancia y con su jab de izquierda evitaba que el cuscatleco le hiciera daño y cuando éste bajaba la guardia su rapidez en el golpe le permitía conectar en la frente.

Noveno
Chávez uso con mayor frecuencia el jab de izquierda y reflejaba un mejor estado físico, lo cual le ayudó cuando fue necesario, a esquivar el contraataque del salvadoreño.

Décimo
El azteca lucía más insistente en los golpes y con mejor finteo sobre el ring, mientras tanto Carlos cometió el error de dar un golpe bajo y ello le restó puntos por parte de los réferis.

Décimo primero
Nuevamente Carlos dio muestras de querer recuperar el terreno y protagonizó un feroz asalto con el mexicano, pero le hizo falta velocidad y potencia para poder debilitar a su oponente.

Décimo segundo
Los dos peleadores quisieron resolver a su favor y ofrecieron un concierto de golpes, muchos de ellos lanzados al aire, debido a que el cansancio ya era evidente en ambos y el toque de la campana los encontró haciendo su último esfuerzo.

Ambos peleadores tuvieron un inicio muy dinámico y agresivo, el Matador Chávez si bien es cierto tomó la iniciativa en atacar al “Famoso” con golpes al rostro, encontró rápido la respuesta del cuscatleco que con mucha energía comenzó a contragolpear, por lo que el primer asalto prácticamente fue empate.

El segundo y tercer round fueron casi una fotocopia del primero, ambos púgiles se mantenían enfrascados en una batalla campal y protagonizando un concierto de golpes a la cabeza y el rostro, eso sí, sin dar un paso hacia atrás como rehuyendo el combate.

El duelo comenzó a inclinarse ligeramente a favor del boxeador azteca en el cuarto round, pues fue entonces que Chávez tomó claramente la iniciativa y comenzó a enviar golpes hacia el cuerpo del salvadoreño, sobre todo a la cabeza y la cara y casi no le costaba penetrar la defensa del Famoso.

En el quinto asalto el cuscatleco trató de emparejar las acciones pero ya daba muestras de cansancio, mientras que su rival se defendía muy bien con su jab de izquierda y ello complicaba la penetración hasta su cara.

En los siguientes cuatro rounds fue un constante ataque frontal por parte de ambos boxeadores, pero la mejor movilidad y táctica defensiva del azteca le favorecía para seguir golpeando el rostro del Famoso que ya sangraba de su ojo derecho y su nariz, mientras que Chávez lucía prácticamente intacto.

En los asaltos diez y once fue más palpable el mejor manejo de la media distancia de Chávez, estos momentos los supo aprovechar para conectar golpes estratégicos y rápidos sobre el salvadoreño que una vez más evidenció que suele recibir muchos golpes y su frente así lo ratificaba.

Por fortuna el Matador nunca pudo conectar un golpe con la potencia suficiente como para noquear al cuscatleco, que anoche hizo gala de una sobrada valentía y aguante, pese a que cuando recibía constantes ataques de su oponente siempre iba hacia él buscándolo y lanzando sus puños pero sin pegar en el objetivo.

El Matador tuvo además la ventaja de hacer gala de una serie de combinaciones en sus golpes y se aplicaba bien en defensa, lo cual al final seguramente pesó en el juez que dio el triunfo al mexicano.

Ya en el doceavo asalto el Famoso recordó que para equilibrar el combate debía atacar y así salió de su esquina, pero la desesperación más el agotamiento lo llevaron a lanzar muchos golpes sin rumbo y nunca pudo conectar con potencia al mexicano, que también hizo lo suyo e intentó hasta el último segundo enviar a la lona al Famoso, que aguantó estoicamente de pie el final de este épico combate.

El público despidió de pie y con una prolongada ovación a los dos púgiles, pues estaban conscientes de que habían protagonizado un verdadero espectáculo boxístico de alto calibre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW