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Kimi dominó desde el inicio en Mónaco

El finés logró su segundo triunfo consecutivo. Es el rival de Alonso, cuarto en la carrera y líder general.


Publicada 23 de mayo 2005 , El Diario de Hoy

Presión. Kimi Raikkonen se aseguró el segundo puesto en la general. Ya suma 27 puntos. Foto AP

AP/EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

En forma abrumadora Kimi Raikkonen ganó el Gran Premio de Mónaco, con lo que se anotó su segunda victoria consecutiva en el mundial.

El finlandés, quien ganó el Gran Premio de España hace dos semanas, dominó de principio a fin con su McLaren, aventajando por casi 14 segundos al alemán Nick Heidfeld, su más cercano perseguidor, en un Williams.

Raikkonen empleó 1 hora, 45 minutos y 15.556 segundos para las 78 vueltas en el circuito de 3.34 kilómetros por las calles del principado de Mónaco.

Tercero entró el australiano Mark Webber, con el otro Williams, mientras que el español Fernando Alonso, líder de la clasificación de pilotos, se llevó el cuarto puesto. Fue la primera vez que el piloto de Renault no pudo figurar en el podio.

El colombiano Juan Pablo Montoya, tras salir en la última fila a causa de una infracción durante la clasificación, remontó posiciones hasta alcanzar un quinto sitio con el otro McLaren.

La de Raikkonen fue su cuarta victoria como piloto en la F1, ratificando el buen momento que atraviesa, luego de una semana en la que lució inmenso en los ensayos y en la clasificación.

Alonso sigue al frente con 49 puntos, pero Raikkonen ahora se encuentra segundo con 27, dejando claro que la disputa del título se dirimirá entre ambos.

Michael Schumacher terminó séptimo y suman siete las carreras en las que se va sin ganar, su sequía más prolongada desde que debutó con Ferrari.

Mala estrategia

Todo era tranquilidad hasta la vuelta 24. El holandés Christijan Albers (Minardi-Cosworth) dio un trompo en la curva de Mirabeau, bloqueó la pista y obligó el ingreso del coche de seguridad que redujo la velocidad de todos los pilotos.

El más perjudicado fue David Coulthard (Red Bull Racing), a quien le rompió la suspensión trasera derecha Schumacher, que se detuvo en él.

Renault hizo entrar a sus dos pilotos para repostar. Todavía quedaban 54 vueltas para el final y cargaron el coche a tope de gasolina para no volver a los boxes.

Fisichella esperó pacientemente a que Alonso se incorporara a la pista para realizar lo mismo.

Alonso perdió un solo puesto en la operación y se colocó tercero, tras Raikkonen y el italiano Jarno Trulli (Toyota), pegado a éstos tras el coche de seguridad. Pero lo que parecía una decisión técnica genial se iba a convertir en una pesadilla.

Con el coche cargado a tope de gasolina para poder hacer los dos tercios de carrera que faltaban, las ruedas se degradaron por el peso a un ritmo vertiginoso. Alonso fue sobrepasado por Heidfeld a falta de seis vueltas, y a tres por Webber. Trulli abandonó en la 66 cuando su bólido quedó averiado en una curva.

Se temía un ataque suicida de Montoya a Alonso, porque si le adelantaba le proporcionaba más puntos a su compañero de equipo Raikkonen.

Pero finalmente el asturiano cruzó la línea para salvar un cuarto puesto duramente conquistado.

Al final todos se podían consolar: Alonso porque había salvado cinco puntos cuando se podía haber quedado sin ninguno; Montoya, porque había remontado desde la decimosexta posición a la quinta; Ralf Schumacher, de la 18 y última a la sexta y los Ferrari de Michael Schumacher y Barrichello, que en la última vuelta cambiaron sus posiciones, por haber podido sumar dos y un punto, respectivamente.

Ralf acusa a su hermano

Ralf Schumacher criticó duramente a su hermano Michael por intentar adelantarlo en los últimos metros del Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1 en la lucha por la sexta plaza.

“Para mí no está bien de la cabeza. Pero no tenemos que hablar de eso. No lo va a reconocer.

A veces no se le enciende el cerebro”, sentenció Ralf, de 29 años, a lo que su hermano contestó: “Corremos carreras, no vamos a tomar café.

Mi ataque fue justo”. Ralf, piloto de Toyota, se disponía a cruzar la meta detrás del McLaren del colombiano Juan Pablo Montoya cuando Michael intentó superarlo por el exterior.

El Ferrari y el Toyota se rozaron, pero no hubo accidente ni adelantamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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