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Hacia un lugar seguro. Voluntarios trasladan a un niño de
la Playa Bola de Monte, en el municipio de Cara Sucia. Foto
EDH/Arturo Silva
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A. Dimas/ J.R.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En apenas día y medio, El Salvador llevó a cabo una campaña
de prevención sin precedentes en la historia reciente.
Hasta las once de la noche de ayer, según el ministro de Gobernación,
René Figueroa, un total de 15,400 personas de todo el país
habían sido trasladadas a los 71 albergues habilitados.
Acajutla, Jujutla y Santa Catarina Masahuat, en Sonsonate, y la ciudad
de Ahuachapán, son algunos de los puntos donde se trasladaron a
más familias.
A esa misma hora, el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET),
confirmó que Adrián se había degradado a tormenta
tropical, sin descartar que la precipitación genere desprendimientos
de tierra y saturación de las cuencas.
El reporte advierte que las lluvias acumuladas continuarían en
las siguientes 24 horas, pero con mayor intensidad en la parte costera
del territorio.
A pesar de la disminución del riesgo, Figueroa sugirió a
la población que se mantenga alerta porque la lluvias persistentes
pueden causar inundaciones.
Por su parte, la aerolínea TACA confirmó que reanudaba sus
actividades en el Aeropuerto El Salvador. Estamos listos para darle
luz verde a los vuelos programados para el viernes, porque operaremos
de forma normal, dijo el vicepresidente ejecutivo de la compañía,
Enrique Beltranena.
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Traslado. Personal de socorro procede al traslado de madres y niños
que viven en la costa de la bahía de Jiquilisco, en el oriente
del país. Foto EDH/Wilfredo Díaz
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Otro de los puntos de riesgo era la zona del Bajo Lempa. Más allá
de las intensas precipitaciones que se registran desde ayer, el temor
de los pobladores es el aumento de las descargas de la presa 15 de Septiembre.
A última hora de la tarde, éstas eran cada vez más
frecuentes y se hacían descargas de unos mil metros cúbicos
por segundo. Otra de las preocupaciones de Antonio Arenas, director del
SNET, es el agua acumulada en el suelo, con máximos esperados de
hasta 240 mm. en la zona costera lo que conlleva un riesgo añadido
de deslizamientos.
El tráfico aéreo se interrumpió ayer por la tarde.
Las aerolíneas decidieron suspender sus vuelos hasta que mejoren
las condiciones.
Por otra parte, los mensajes de unión y solidaridad entre políticos
de distintos partidos, países amigos e instituciones internacionales
no se hicieron esperar.
En estos momentos no hay diferencias políticas, sólo
unión, expresó el Presidente de la República,
Antonio Saca, quien además tuvo el apoyo de instituciones como
la ANEP y Fusades.
Una noche de frío e insomnio
A las 11:45 de anoche, doña Argelia Zepeda arrullaba en sus brazos
a su hijo Víctor, de tres meses, mientras observaba a su esposo,
Pablo, que dormía sobre una colchoneta en el albergue instalado
en el complejo Katya Miranda, en el barrio de San Miguelito, en San Salvador.
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Albergue. Niños tratan de dormir en el complejo Katya Miranda.
Foto EDH/Lissette Monterrosa
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Aquí no se puede dormir porque hay mucho ruido y mi niño
se despierta por cualquier cosa, se quejaba ella, mientras acomodaba
a sus otros tres hijos que dormían junto al papá.
Don Pablo conduce el camión de una ferretería y para él
ayer fue un día duro, según dijo su esposa.
Otros niños tampoco dormían y jugueteaban como si todo se
tratara de un día de campo.
Algunos adultos colocaron almohadas y sombrillas en la cabeza para evitar
la fuerte luz de la amplia habitación.
El frío y el ruido nos dan insomnio, dijo una de las
adultas que intentaba conciliar el sueño.
En el albergue se habían acomodado en el piso 30 familias residentes
de las comunidades El Progreso, El Coro, Hermosa Provincia, Gallegos,
San Carlos, Santa Cecilia, Nueva Esperanza y San Juan.
Nos venimos para acá porque en la casa cada vez que llueve
fuerte se sale el río Acelhuate y rompe hasta los muros,
dijo Argelia.
La alcaldía de San Salvador repartió en el lugar sardinas,
agua, sopas, queso, café, galletas, guineos y otros alimentos a
los refugiados.

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