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Isla Perico sin pobladores

Oportunos. La mayoría de residentes abandonó el lugar desde el miércoles. La Fuerza Naval desalojó ayer a 22 personas que se albergaron con parientes


Publicada 20 de mayo 2005 , El Diario de Hoy

Refugio. Varias personas se protegen de la lluvia mientras son llevados a tierra firme en una embarcación. Foto EDH/Insy Mendoza

Insy mendoza
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


La prevención salva vidas. Cuando la Fuerza Naval llegó ayer a la isla Perico, en el Golfo de Fonseca, en San Alejo, La Unión, sólo desalojó a 22 de las 180 personas que residen en el sitio. El resto había evacuado el sector desde el miércoles.

Fue un poco difícil convencer a quienes se habían quedado en el sitio. No fue tarea sencilla persuadirlos de los peligros existentes, según explicó el capitán de navío Daniel Castellanos.

Castellanos dijo que tuvieron que insistir mucho para que abandonaran sus hogares y escasos bienes. Les detallaron el peligro al que se exponían por la proximidad del huracán Adrián y pese a ello, no aceptaban desalojar.

Una de las personas que se negaban a salir era Francisca Torres, quien expresó que no quería dejar sus bienes abandonados. “Pero decidí dejar las cosas por miedo a morir aquí”, indicó.

Una nave de la Fuerza Naval fue usada para trasladar a las personas. Ellos emprendieron el viaje que un día antes habían efectuado la mayoría de sus vecinos en el mismo tipo de embarcación.

Se pretendía llevarlos al albergue que se estableció en el local de la alcaldía. Pocos aceptaron, la mayoría tiene parientes en la zona y optaron por pedirles refugio.

A salvo. Una lancha de la Fuerza Naval fue usada ayer. Foto EDH/Insy Mendoza

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Esta fue la acción más importante efectuada en la zona. Las diferentes autoridades consideraban que en caso de una catástrofe, el acceso a la isla sería casi imposible y los daños serían considerables.

Pero el comité de emergencia municipal tuvo mucho más trabajo. Andrés Gómez, edil de San Alejo, agradeció a los pobladores de la isla por atender oportunamente las indicaciones para retirarse de la zona y explicó que en la tarde desalojaron a cerca de 25 familias del cantón El Rincón, todos residentes a orillas del río El Güisquil.

La mayoría de personas trasladadas a tierra firme estaba consternada. Tienen miedo de perder sus bienes y esperan que la emergencia termine pronto para reiniciar su vida normal.

Traslados hacia sitios seguros

Habilitar albergues fue sencillo en Usulután, las dificultades eran convencer a muchas personas de usarlos y abandonar sus propiedades.

Fue uno de los problemas más significativos ayer. En la comunidad Las Gavetas, por el Bajo
Lempa, hubo 50 familias aisladas ayer al inundarse el sector. El alcalde David Barahona insistía en que la zona tenía que ser desalojada e incluso pidió apoyo aéreo.

Mientras, en Santiago de María, 417 familias que viven en casas de lámina, se resistían a retirarse de ellas, pese a las advertencias.

Muchos atendieron por el temor a que las frágiles viviendas no soportaran la fuerza de las lluvias y el viento.

Luego el alcalde Roberto González expresó su preocupación por no contar con alimentos suficientes para atender a todos los damnificados.

Los deslizamientos de tierra son el más grande temor para residentes en Berlín. El cantón Las Burras, en el Alto Lempa, es un sector de peligro cada vez que hay descargas en los embalses.

En los diferentes municipios de peligro, las autoridades se esforzaban por trasladar a quienes pueden sufrir desgracias. Muchos no quisieron atender.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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