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Autoridades proceden a desalojar, gente se queda

Concientización. Fue la labor que todas las autoridades hicieron ayer. Algunas familias acataron las medidas. Otras decidieron esperar


Publicada 20 de mayo 2005 , El Diario de Hoy

Seguros. La familia Díaz fue una de las primeras en instalarse en la escuela El Progreso, en San Salvador. Esperaban alimentos. Foto EDH

G.Hernández/E.Carranza
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


Secundina Díaz, de 80 años, echó sus pocas pertenencias en dos sacos de yute y se dispuso a salir de su humilde vivienda asentada en la comunidad Nuevo Renacer, junto a la quebrada El Arenal de Mejicanos.

La octogenaria tiene más de 30 años de vivir en esta comunidad, clasificada de alto riesgo por las autoridades del Distrito Uno, debido a la topografía del terreno.

Antes de salir de su humilde morada olorosa a café recién cocido, echó una mirada atrás evidenciando la tristeza que sentía de abandonar sus bienes.

Ella fue evacuada ayer por personal del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) y la Policía Nacional Civil (PNC) y empleados de la alcaldía hacia el Centro Escolar El Progreso.

La tarea de convencimiento surtió efecto en 11 familias, quienes también tomaron algunas de sus pertenencias, incluyendo sus mascotas, y procedieron a resguardarse en la escuela.

Conscientes. Algunos de los habitantes de esta comunidad decidieron trasladarse a las instalaciones del Instituto Técnico Industrial. Foto EDH

Ahí, en uno de los salones estaba doña María Serafina Rivera, de 55 años, quien reflejaba angustia en su mirada, debido a que su hijo mayor, José Milton, no quiso acompañarla por quedarse cuidando la casa.

Don Raymundo Navarro, de 74, decidió quedarse porque padece de una enfermedad que le obliga a usar una sonda.
Otras familias prefirieron esperar los efectos del huracán, por temor a abandonar sus pertenencias.

En la comunidad Nueva Israel, situada cerca de la Terminal de Occidente, el ambiente no era diferente.

Desde tempranas horas de la mañana el comité de emergencia de la comunidad había iniciado a evacuar las familias que estaban en el lugar.

Uno a uno los residentes comenzaban a salir de sus viviendas, ante el peligro de un posible desbordamiento del río Acelhuate.

Mientras, las personas sólo pedían un poco de ayuda para la movilización.
Con niños en brazos y sin otra opción en breves instantes comenzó la caminata.
Las veredas y las gradas que conducían hacia las afueras de la comunidad dificultaban el paso.

Resignados. La presencia del CAM y la PNC motivó a las familias a buscar los refugios preparados por la alcaldía capitalina en varios puntos de la ciudad. Foto EDH

Blanca Moreno, una de las afectadas, manifestó una de sus preocupaciones al retirarse de su casa, “nos da miedo que al regresar nos hayan robado la pocas cosas que tenemos”.
Sin embargo ésto no la hizo dar un paso atrás.

Al menos cinco miembros de su familia la acompañaban hacia el albergue.
En el sitio la alerta continuó hasta salvaguardar al resto de familias.

Traslados y derrumbes en la capital y Oriente

El Ministerio de Obras Públicas facilitó cuatro camiones para el traslado de las personas que viven en la comunidad Nuevo Israel, Tres Torres, calle Lara, mercado Tinetti y 1a. Avenida Sur.

Además aseguraron que tienen un monitoreo en las quebradas junto con los comités de Emergencia Municipal.

El Fovial desplazó varios equipos para liberar la calle San Miguel-Siramá, entre los puntos 70 y 80, hubo derrumbe.
También cayeron 70 metros cúbicos sobre la carretera que lleva hacia el Cerro Verde.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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