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San Vicente / seguridad
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Estrategias. Se abren las compuertas para rebajar la presión
y recibir al huracán. Foto EDH
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Claudia Zaldaña
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Tenemos descargas en las dos presas para hacer espacio al agua que
recibiremos con el huracán Adrián, pero mantendremos niveles
mínimos para seguir generando energía, expresa Nicolás
Salume, presidente de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica
del Río Lempa (Cel).
Las descargas iniciaron el martes pasado. En la central 15 de Septiembre
se inició con evacuaciones a razón de 500 metros cúbicos
por segundo y en la 5 de Noviembre, con 100.
Estos volúmenes han aumentado a mil metros cúbicos en la
primera y a 400 en la segunda, como una medida preventiva con motivo de
la llegada del fenómeno natural.
Rodolfo Cáceres, gerente de producción de Cel, declaró
que la estrategia es bajar el nivel de agua actual de forma tranquila,
sin apresurarse con evacuaciones grandes que podrían afectar la
zona del Bajo Lempa.
Alerta
La presa 15 de Septiembre tiene sus ocho compuertas abiertas y mantendrá
un nivel que oscilará entre los 46 y 47 metros sobre el nivel del
mar, por abajo del promedio de 49 metros, que es lo usual en el embalse.
Cel se mantiene pendiente de los comunicados del Comité de Emergencia
Nacional (COEN) y del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET),
quienes monitorean la evolución del huracán.
De acuerdo con la información que recibamos, podríamos
evaluar el aumento de las descargas en ambas presas, señala
Cáceres.
Por otro lado, el gerente destaca que las presas estarán en alerta
aún después de que el fenómeno pase por el territorio
nacional.
Esto se debe a que al parecer, después de su paso por El
Salvador, el huracán llegará a Honduras. Las lluvias este
país aumentarán los caudales de los ríos que desembocan
en el Lempa, por lo que los niveles de agua seguirán aumentando,
destacó Cáceres.
El presidente de Cel recalcó que es una ventaja que esta
tormenta llegue a principios del invierno porque tenemos las centrales
de Guajoyo y Cerrón Grande vacías. Estas recibirán
caudales de reserva para la producción de energía.
En el Bajo Lempa, a la espera de la tempestad
En las comunidades del bajo Lempa, en la zona sur de Usulután,
todos están pendientes de los últimos reportes que se transmiten
a través de los radios de comunicación.
Hasta ayer, a las 7:00 de la noche, todo transcurría con normalidad.
A pesar de la hora, hacía un calor tan intenso, como el bullicio
de los grillos. Del cielo gris, totalmente nublado, apenas caían
unas gotas de agua.
Aunque no había ninguna novedad de última hora, los pobladores
ya se habían reunido, pues conocen muy bien el significado de la
palabra previsión, debido a las inundaciones padecidas.
Aquí la gente no se alarma tanto, porque ya están
acostumbradas a esto, explicaba Juan José Henríquez,
uno de los monitores de Cordes, ONG que asiste a los habitantes de ese
sector, quien estaba de turno.
De repente, su intervención es interrumpida por la voz de un hombre:
Aquí CEL, a partir de las diecinueve horas la descarga se
incrementará a mil metros cúbicos por segundo.
El que habla es uno de los técnicos de la presa 5 de Noviembre.
Inmediatamente se comienza a escuchar una frase que se repite una y otra
vez: CEL, Coen... enterados.
Los que que responden son los habitantes de ese fecundo valle, siempre
atentos, a la espera de la tempestad.

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