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Jesús
Corvera
El Diario
de Hoy
elpais@elsalvador.com
Luis Enrique Valle tuvo que detener el camión que conducía,
cuando en la báscula situada en el kilómetro 47 de la carretera
entre la capital y Zacatecoluca, policías le hicieron señales.
Cuando reinició la marcha, llevaba en sus bolsillos una esquela
por 57 dólares por llevar una carga superior a la autorizada.
Él fue uno de los numerosos motoristas que tuvieron que someterse
a inspecciones en el sitio.
Ahí, mientras empleados del Viceministerio de Transporte verificaban
el peso de la carga de las unidades, miembros del Cuerpo de Bomberos verificaban
que no llevaran sustancias peligrosas y que en caso de hacerlo, cumplieran
las normas de seguridad establecidas.
Varios conductores fueron sometidos a pruebas de dopaje.
El mayor Abner Hurtado, subdirector del Cuerpo de Bomberos, explicó
que el plan se desarrolla para dar seguridad a otras personas y a los
mismos motoristas de furgones.
Los vehículos de carga deben cumplir ciertas normas,
detalló al indicar que entre éstas se encuentra la obligación
de portar conos de seguridad, que cuenten con un plan de contingencia
en caso de derrame de la carga, un grabado mínimo de cuatro milímetros
en las llantas y otros.
Víctor Raúl Ayala, encargado de la unidad de báscula,
pesas y dimensiones del Ministerio de Obras Públicas, expresó
que el control del peso de la carga se hace debido a que existen regulaciones
sobre esto para evitar el deterioro de las superficies de rodamiento en
carreteras.

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