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San
José
El Diario de Hoy
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Algunos países de América
Central están demorando la aprobación de un pacto comercial
con Estados Unidos, mientras incluso simpatizantes del acuerdo temen que
pueda morir en un Congreso estadounidense crecientemente hostil.
En una región todavía destruida por guerras civiles en la
década de 1980 y una serie de fracasos económicos, el Tratado
de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica y Estados Unidos, ha
sido considerado como un camino para rescatar a la trastabillante industria
textil y reducir la emigración a Estados Unidos.
Los presidentes de América Central se reunirán esta semana
con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para hablar sobre
el pacto, en tanto que su aprobación está pendiente en Costa
Rica y Nicaragua y políticos debaten si el acuerdo significará
pérdida de empleos.
Pendiente
En Costa Rica, la zona más estable de la región,
el presidente aún tiene que enviar el TLC al Congreso.
Lo enviaré cuando esté seguro de que beneficiará
a la población de Costa Rica y eso es lo que le diré al
señor Bush, dijo el presidente Abel Pacheco esta semana.
Los oponentes centroamericanos al convenio argumentan que el acuerdo no
provee suficiente acceso al mercado de azúcar de Estados Unidos
y que los términos forzarán a los fabricantes de textiles
de la región a comprar tejido de Estados Unidos en lugar de Asia,
donde es más barato.
Políticas locales están interfiriendo también. En
Costa Rica, Pacheco ha condicionado la aprobación del TLC a una
reforma fiscal que dice ayudará a blindar la economía de
una ola de importaciones de Estados Unidos (Reuters).

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