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420 dólares
es el salario de un docente adscrito al programa Educo. Tiene 14
sueldos.
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Los docentes rurales sufren la carencia de los
servicios básicos en la zona rural
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503 dólares
recibe un profesor
nivel I, según datos educativos de 2003. Están en
el escalafón.
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Susana Joma/J.R.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Variables como la sobreedad en las aulas, la elevada deserción
en los primeros grados de básica y la dificultad de acceso a un
sistema, relegado por unas autoridades que no le han prestado la misma
atención que a la educación en la ciudad, dejan a la enseñanza
rural mal parada.
En medio de tantos retos que afrontar, aparece un firmamento de maestros,
profesoras y alumnos que hacen a un lado las dificultades, y sacrifican
a la familia y a los amigos con tal de llevar esa receta de sabiduría
a la escuela más recóndita del país.
Marisela, Angélica y Patricia, tres docentes que asisten a un caserío
perdido del centro de Morazán, caminan tres horas cada día
para llegar a la escuela donde enseñan hasta tercer grado.
La profesora Nelly Rivera tiene un camino más suave, pero no menos
peligroso. Imparte clases a unos niños de la isla de Olomeguita,
en la laguna de Olomega.
El trayecto en barca, además de que acaba con lo poco que gana,
en el crudo invierno no le garantiza llegar hasta la puerta de la escuela.
Ocupados
Los docentes y, en general, el espíritu de sacrificio que caracteriza
a muchos de ellos en la zona rural fue uno de los temas que se abordaron
en el foro sobre la educación rural, realizado por El Diario de
Hoy.
Angélica Paniagua, de Ciazo, una institución que lleva 16
años de trabajo en las aulas de las escuelas rurales, rompió
una lanza a favor de este sector.
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Aprendizaje. Griselda Machado asiste a primer grado.
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Hay incentivos para que la población ingrese a las escuelas,
pero al final se presenta otra problemática: la cantidad de alumnos
por docente, dijo la representante de la ONG.
Este aspecto redunda, en última instancia, en la calidad y devuelve
a la palestra el tema de la formación docente. ¿Cuándo
puede dedicar tiempo un docente tiempo a su formación?, se
preguntó Paniagua al referirse al escaso tiempo, como los ejemplos
citados antes, que les queda a los profesores para mejorar su desempeño
académico.
Ese esfuerzo, por iniciativa propia, ya lo emprendió la Universidad
Pedagógica con una serie de jornadas de orientación y de
actualización profesional, según expresó Elmer Rivera,
coordinador de la práctica docente de esa institución superior.
Felipe Rivas, director ejecutivo de la asociación intersectorial
para el desarrollo económico y el progreso social (Cidep), rescata
uno de los estudios de la Unesco, donde muchos programas educativos de
carácter nacional no llegan en la misma cuantía y
calidad a la zona rural.
Hay escuelas que empiezan a media mañana y terminan los
viernes al mediodía, por una cuestión de transporte, y otros
aspectos, explicó Rivas, quien más allá de
una responsabilidad del profesor, encuentra en la falta de desarrollo
local las carencias que inciden en el mundo escolar.
Desarrollo. Una palabra que Juan Enríquez Cabot, director del proyecto
de Ciencias Naturales en la Escuela de Negocios de Harvard, Estados Unidos,
en su visita al país, tomó como consigna para justificar
que invertir en educación es hacer un país más competitivo
y que sobreviva en la era del conocimiento.

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