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Nos va a aplastar la derecha si la izquierda
sigue como ahora
Edén Pastora, conocido en los años
ochenta como el Comandante Cero, luego de abandonar la vida guerrillera
tuvo que acoplarse a las cotidianas preocupaciones. Se ha vuelto vendedor
de granos y pescador. Aun así, en la tranquilidad de una existencia
sin balas, hace un bosquejo de lo que necesita la izquierda centroamericana
para no morir
Publicada 9 de mayo 2005 , El Diario de Hoy
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Crítico. El otrora comandante considera que la izquierda
centroamericana se ha atomizado, dándole de esa forma más
poder a los contrincantes. Foto EDH
Carlos Marx lo decía: cuando los pueblos
imitan la historia de otros pueblos terminan en drama o en comedia
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Iván Gómez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Nicaragua vive un ambiente polarizado y de evidente división política
entre dos fuerzas. Por un lado, la derecha que lidera el ex presidente
Arnoldo Alemán y por otro lado, la de un aparente solitario Presidente
Enrique Bolaños. En otro extremo está el Frente Sandinista,
liderado por Daniel Ortega y los ahora disidentes del sandinismo, quienes
exigen cambios para alcanzar el poder en 2006.
Este segundo grupo, está encabezado por Herty Lewites ex
funcionario de turismo durante el régimen sandinista y ex alcalde
de Managua y algunos antiguos comandantes de la revolución.
Edén Pastora, el legendario comandante Cero, quien en agosto de
1978 se tomó el parlamento nicaragüense y que dos años
después del triunfo de la revolución decidió abandonar
las filas del frente para iniciar una lucha armada en contra de sus ex
compañeros, hoy se considera una persona que se quedó con
la fama frente a otros quienes atraparon fortuna.
Aunque alejado de la política partidaria y dedicado al comercio
con una mini empresa de productos agrícolas y de pesca, se considera
un fuerte crítico del caudillismo. Cree que de seguir así,
la izquierda en Centroamérica está forjando su propia tumba.
¿Qué hace Edén Pastora actualmente?
Yo vivo dos vidas, la vida real que es buscar la comida, pagar el agua,
la luz, para eso compro y vendo frijoles, vendo maíz y pesco en
el atlántico.
La otra vida es que lucho por este pueblo, preocupado con la problemática
que se está viviendo, con la amenaza de la división del
sandinismo.
No me preocupan las divisiones de las cúpulas. En realidad existe
la amenaza de división en el Frente, eso me preocupa.
Porque con una derecha sin oposición aquí, nos jodimos todos.
Inclusive, nos jodimos antisandinistas y sandinistas. Antisandinistas
que no comprenden qué cosa es el sandinismo y se enredan con la
intención del marxismo leninismo de los años 80.
Nos fregamos todos, porque una ultraderecha aquí instalaría
un fascismo, sin una base sandinista unida.
¿Cómo mira la izquierda en El Salvador?
Como aquí, dividida, subdividida atomizada.
¿Considera que es la misma historia la que está provocando
este fenómeno?
Yo creo que influye mucho la miseria del ser humano.
Igualmente, en El Salvador el Frente tiene sus líderes y uno de
ellos se llama Schafik Handal.
También se llama Facundo, Cienfuegos, y el otro se llama
¿quien de ellos tiene la razón?, ¿quién sabe
hacer los cambios?, ¿quién es el radical y quien es el moderado?,
¿quién es el tercerista de ellos?, ¿quién
tiene la tendencia proletaria de ellos? También tienen esas tendencias,
nada más que sin el nombre que aquí en Nicaragua.
Pero, en El Salvador hay ex dirigentes que se han o los han alejado del
partido.
Es lo mismo de aquí. Sí, es una réplica. Desgraciadamente,
y Carlos Marx lo decía, cuando los pueblos imitan la historia de
otros pueblos terminan en drama o en una comedia.
¿Es un error la división en Centroamérica?
Sí, en Nicaragua, en El Salvador y en Guatemala en donde la izquierda
se ha vuelto asesora de la derecha y viven de salarios.
¿Qué les depara en el futuro?
El continuismo de la derecha. Definitivamente nos va aplastar la derecha
si la izquierda
sigue descompuesta como hasta ahora.
¿Y se puede pensar, en ese sentido, que la izquierda ya no tiene
vida?
Es peligroso, eso es lo preocupante.
Pero, ¿por qué funciona en Brasil o en Chile?
Porque en Brasil hubo un líder que siempre estuvo en ascenso y
con la gran capacidad. El caso de Brasil no es el mismo caso de El Salvador.
Los salvadoreños, por ejemplo, cometieron un error que los tiene
así. Plagiarse de Nicaragua. Aquí hicimos una insurrección,
ellos querían ser una insurrección, aquí hicimos
la guerrilla ellos también. Cual fue el problema nuestro, plagiarse
de Cuba. Entonces, he allí la máxima de Carlos Marx, el
pueblo que imita la historia de otro pueblo...

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