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El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El arzobispo de San Salvador, Monseñor Fernando Sáenz Lacalle,
apeló ayer a las enseñanzas del evangelio para frenar la
ola de violencia que ha vivido el país durante la última
semana.
Mientras no vayamos con la evangelización, en primer lugar,
al corazón de todas las personas, no habrá paz. También
hace falta que la sociedad se esfuerce en vivir bien la solidaridad,
dijo el jerarca católico.
Sáenz Lacalle también opinó que para ayudar a combatir
los hechos violentos, los ciudadanos deben colaborar con las autoridades
de seguridad pública.
Se puede dar mucha información de sucesos o datos de sospechosos;
los ciudadanos deben colaborar con las autoridades para evitar la violencia,
añadió el prelado.
Monseñor también aprovechó la fecha para recordar
y enviar un saludo a las madres salvadoreñas, en ocasión
de la próxima celebración que tendrá lugar mañana.

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