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Raikkonen paró a Alonso en su casa

El piloto finlandés de McLaren evitó que el español celebrara con sus paisanos. Lo relegó al segundo.

Publicada 9 de mayo 2005, El Diario de Hoy

Incidente. Personal de pits trata de sofocar el incendio en el auto de Jarno Trulli, de Toyota. Fotos AP

DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com


El Gran Premio de España de Fórmula Uno tuvo ayer en Barcelona dos ganadores: el finlandés Kimi Raikkonen, que cruzó primero la meta, y el español Fernando Alonso, que logró un segundo puesto de oro que le permite escaparse aún más como líder del Mundial.

El gran perdedor de una carrera repleta de incidencias fue Michael Schumacher, que casi dijo adiós a sus esperanzas de renovar el título.

El alemán, que salió de Barcelona como ganador en los cuatro últimos años, padeció toda la mala suerte que le esquivó en el pasado lustro.

Había remontado desde la octava hasta la tercera plaza y todo apuntaba a una heroicidad similar a la de San Marino, pero de repente sufrió dos pinchazos en vueltas casi consecutivas que le obligaron al abandono.

¿Qué pasó?. Schumi y un mecánico de Ferrari miran la carrera.Fotos AP

El “día negro” para Ferrari se completó con el noveno puesto de Rubens Barrichello, lastrado por salir desde la última plaza por cambiar el motor.

La situación es inmejorable para Alonso: suma 44 puntos, por 26 de su amigo y ex compañero en Renault Jarno Trulli (Toyota), que fue tercero, y 17 de Raikkonen (McLaren-Mercedes).

Muy fácil

El triunfo de Raikkonen, el tercero de su carrera, fue indiscutible. El finés y su McLaren-Mercedes fueron los mejores de principio a fin.

Catalunya es suya. Kimi Raikkonen cruza la meta y recibe la bandera a cuadros. Atrás viene el bólido de Alonso. Fotos AP

Partió desde la pole position y se escapó pronto para su victoria más placentera. Su triunfo, el primero este año que no consigue Renault, confirma que el equipo anglo-germano está de vuelta.

Alonso también tuvo un discurrir tranquilo, salvo poco antes de su primera parada, cuando los Toyota se le acercaron.

La única maniobra arriesgada que se le planteó la resolvió con el nuevo motor de su Renault R25 y los 10 caballos extra que los ingenieros le regalaron: adelantó en la salida por aceleración al australiano Mark Webber, que le arrebató la segunda plaza en la parrilla en la clasificación.

El español, que aún no se bajó del podio esta temporada (tres victorias, un segundo y un tercer puestos) caminó después tranquilo hasta el final de las 66 vueltas a un circuito de Montmeló repleto con 115 mil fanáticos que disfrutaron de un espectacular día de sol.

El himno español tendrá que esperar al menos hasta 2006 para sonar por primera vez en Montmeló, pero Alonso tranquiliza a sus seguidores, porque su objetivo es el Mundial.

Junto a Alonso y Raikkonen, un tercer triunfador celebró en el “motorhome”. Fue Michelin, que calzó a los ocho coches que puntuaron.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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