elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Zancudos se reproducen en chatarrera del Estado

Capital. Los estudiantes de una escuela visten pantalones para evitar, de alguna manera, las picaduras. Aseguran que las fumigaciones no les han dado resultado.


Publicada 5 de mayo 2005, El Diario de Hoy

Deterioro. En el predio propiedad del Ministerio de Gobernación hay mobiliario, equipo de oficina inservible y vehículos. Fotos EDH

Geraldine Varela
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Protegerse de las picaduras de zancudos es una lucha que a diario deben realizar los estudiantes del Centro Escolar Romilia Silva, ubicada en la Colonia Providencia, de la capital.

“En las mañanas que abrimos los salones, se pueden ver nubes de zancudos, es terrible la cantidad (de esos insectos) que hay”, manifestó Ina Vega, docente de la institución.

Y es que ni las fumigaciones ni las bolsas de abate logran su cometido con estos insectos, que han encontrado un lugar ideal para reproducirse en un predio situado atrás del centro educativo.

La razón, según las autoridades de la escuela, es que el mencionado terreno, propiedad del Ministerio de Gobernación, sirve como botadero de mobiliario y equipo de oficina arruinado y deteriorado.

En el sitio se observan escritorios, sillas, monitores de computadoras inservibles y hasta autos.

El problema es que, una vez llegado el invierno, el agua lluvia se acumula en cualquier hueco de los muebles. Esta agua estancada es el lugar ideal para la reproducción de miles de zancudos.

Walter Ramírez, director de la institución, asegura que el problema lleva ya más de una década sin que las entidades responsables les brinden una solución efectiva.

“En una ocasión (personal de Gobernación) vino, pero sólo ordenó el mobiliario en grandes pilas, y lo que nosotros pedimos es que nos quiten esa chatarrera de aquí. Los niños se enferman seguido por las picaduras de los zancudos que salen de ahí (botadero)”, dijo.

Al final, son los menores, como Roberto Brizuela, de nueve años, los que sufren las consecuencias del problema.

“Aquí hierve de zancudos, lo único que hacemos para que nos piquen mucho es venir de pantalón”, sostuvo el estudiante. En total son 260 alumnos afectados, desde parvularia y noveno grado.

Se intentó obtener la respuesta de Gobernación, pero fue imposible localizar al vocero oficial de la entidad, debido a reuniones de trabajo del comunicador.

Autoridades del centro escolar, así como padres de familia de los estudiantes afectados, hacen un llamado a las instituciones responsables para que les ayuden a resolver la problemática antes que el invierno avance más.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



elsalvador.com WWW