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| Seguro. El Primer Ministro quiere asegurarse
un hueco en los libros de historia, por lo que aspira a otro periodo
en su cargo. Los encuestas indican una victoria. Foto
EDH/AP |
Agencia
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El
electorado británico acosó al primer ministro Tony Blair
durante la campaña electoral con preguntas sobre la guerra de Iraq,
pero al concluir ayer los mítines, nada indica que la oposición
haya logrado mellar su popularidad.
Los británicos elegirán hoy a 646 miembros de la Cámara
de los Comunes.
Los sondeos de opinión indican que Blair obtendrá un tercer
mandato, derrotando al conservador Michael Howard cuyos ataques
contra la integridad de Blair y sus llamamientos para reprimir la inmigración
ilegal al parecer no agradaron al público.
En sus comparecencias electorales, Blair fue increpado por su decisión
de sumarse a Estados Unidos en la invasión de Iraq, y Howard llegó
a llamar mentiroso al primer ministro a la hora de exponer sus razones
para justificar la guerra, aunque la afirmación perjudicó
a los conservadores y alienó al electorado centrista.
Los conservadores intentaron ganarse al electorado prometiendo mejores
servicios públicos de salud y endurecer las penas contra el delito
y la inmigración ilegal. El Partido Laborista destacó el
éxito de Blair en el terreno económico la mayor expansión
empresarial de la postguerra británica, la mermante inflación
y el bajo desempleo.
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Michael Howard
Conservador
El halcón conservador
Howard es el primer judío que lidera el partido desde Benjamin
Disraeli a mediados del siglo XIX. Nacido en 1941 en Gorseinon,
en el sur de Gales. Ingresó en el Parlamento en 1983 y jugó
un papel importante en en el partido con Margaret Thatcher aunque
su figura está siempre asociada a la de John Major.
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Charles Kennedy
Liberal Demócrata
Pacifista y renovador
Nacido en Inverness, Escocia, es parlamentario hace casi 20 años.
Haciendo gala siempre de buen humor y un carisma envidiado por muchos,
a sus 41 años. Su liderazgo ha sorprendido a muchos en su
partido, que se habían acostumbrado a la energía implacable
de Ashdown.
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Última campaña
El primer ministro dijo que será ésta su última campaña
electoral, y que dimitirá antes de las próximas elecciones.
Su probable sucesor, el secretario de Hacienda Gordon Brown, apareció
con frecuencia a su lado en los mítines y ambos pusieron de lado
sus diferencias pese a la antipatía personas que se tienen.
El mayor temor de Blair es que los laboristas descontentos se queden en
casa el jueves o recurran al voto de protesta en favor del Partido Liberal
Demócrata, el único importante que se opone a la guerra
en Iraq.
Si el público recurre al voto de protesta, lo que no ocurrirá
es que cambie el hecho contra el que protestan, dijo Blair en una
conferencia de prensa que puso fin a su campaña electoral.
Para resaltar su razonamiento, efectuó la rueda de prensa en el
distrito londinense de Finchley, representado otrora por Margaret Thatcher,
aunque desde 1997 se encuentra en manos laboristas.
Si terminamos con un gobierno conservador, peligrarán las
cosas que valora el público, dijo Blair.