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Palabras
La cueva de ladrones de tu alegría
Es un mundo facineroso que nos
estafa a diario: las telefónicas, las empresas de energía,
los constantes impuestos y arbitrios públicos, el delirante costo
de la vida.
Publicada 5 de mayo 2005, El Diario de Hoy
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Carlos
Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Te despojan los cuervos virtuales de una manera legal y transparente.
Transparente, porque es obvio su robo, su dolo mercantil.
Su estafa moral.
De igual forma en el mundo espiritual, disonante con el material y financiero,
sales estafado por la misma vida, que suele arrebatar tu alegría,
cuando salen de sus cuevas los oscuros ladrones de la urbe.
Que los hay de todas las calañas: honorables y abyectos; rateros
y refinados. Unos, en un miserable presidio; otros, en sus fortalezas
medievales.
Entonces levantas los muros, cambias de ruta a tu casa, no informas a
nadie de tus transacciones, pones alambrados eléctricos y finalmente
un perro guardián que custodie tu lar.
Después adviertes con espasmo que, burlando vigilancia, se han
metido los rufianes en el buzón de cuentas por pagarle al destino.
(pintorbalaguer@yahoo.com)
DÍA A DÍA
Rojos contra TLC
Los desórdenes y la oposición al TLC no se limitan a las
calles de San Salvador.
Continuamente los comunistas salvadoreños van a los Estados Unidos
a cabildear contra su propio país. Y allá sobra quienes
les oigan y además les respalden, como son los políticos
vinculados a los sindicatos norteamericanos.
La campaña que se lleva a cabo en Estados Unidos para no
exportar empleos (con lo que se reconoce que el TLC va a generar
nuevo empleo en las naciones al sur), se refuerza con los testimonios
de los comunistas criollos hablando horrores sobre las condiciones
laborales que según ellos son la regla en El Salvador.
Las consecuencias de las propuestas de la izquierda se adivinan con mucha
facilidad: reducir el empleo en las maquilas, sacar del país a
varias empresas ya establecidas, impedir el crecimiento.
Los comunistas siempre prosperan en las crisis económicas, por
lo que la desocupación, los cierres de fábricas, la inseguridad
respecto a la inversión, el desmadre urbano, etc., les va como
anillo al dedo.
¡Sólo hay que ver lo que le hicieron a Nicaragua! Esa es
la explicación de por qué a pesar del desastre de las economías
socialistas nunca rectifican. El hambre ajeno es su mejor
manjar.

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