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| Pirámide. Minuto 90, Milan 1-2 tras el
gol de Ambrosini y el pase a la final es un hecho. Jugadores italianos
se funden en un abrazo y celebran la clasificación. Foto
EDH/AP |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El PSV Eindhoven cayó de forma cruel en Europa ante un Milan al
que le acompañó la fortuna en una eliminatoria que no mereció
nunca ganar y que dejó al club holandés fuera de la final
de la Champions.
El PSV borró del mapa al Milan. Le pasó por encima. Con
un puñado de notables futbolistas.
Con el talento de Van Bommel, con la experiencia de Cocu y con la puesta
en escena de dos coreanos, Lee, un lateral de ensueño, y de Park,
un todo terreno repleto de carácter. Nada de eso sirvió.
Porque Ambrosini apareció en el último minuto para destrozar
el guión holandés.
El primer tiempo del PSV resultó soberbio. Salió con un
ritmo frenético. Avasalló al Milan, que se vio desbordado.
Y es que el PSV cuenta con un equipo en formación, formado por
futbolistas en progresión, con hambre de gloria.
Comienza sueño
Es un éxito de Guus Hiddink. Fichar a Lee y a Park después
del Mundial de Corea y Japón era un reto. Y ninguno ha defraudado.
A los nueve minutos, Park apareció en el área y con violento
disparo con la izquierda puso contra las cuerdas al Milan.
El 2-0 de la ida era factible de remontar. Park trabajó en dos
direcciones. Arriba y abajo. Lo hizo todo bien. No sólo batió
a Dida. También aburrió a Pirlo, que nunca estuvo cómodo
en la organización del Milan.
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| La otra cara. Jefferson Farfán y el portero
Gomes no ocultaron su frustración al final. Foto
EDH/AP |
En el segundo tiempo, Maldini se quedó en la caseta. No se recuperó
de una patada de kárate que recibió en la cabeza. Y Carlo
Ancellotti optó por sacar a Kaladze. La tónica fue la misma.
Dominio absoluto del PSV.
Los dos coreanos se convirtieron en protagonistas. Lo de Lee, el lateral
izquierdo, fue impresionante. Ofreció un curso de buen fútbol.
Enfrente estuvo a Cafú. El brasileño nunca pudo con él.
Tuvo Lee fuerzas para subir la banda con autoridad.
A los 65 minutos, con suficiencia, puso un balón de oro al corazón
del área, que envió Cocu a la red. Era el 2-0, eliminatoria
igualada. Y el PSV que merecía estar en la final.
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| A la final. Ambrosini ya superó a Gomes,
portero del PSV, y le da el pase a los rossoneri. . Foto
EDH/AP |
Cocu firmó otro partido excepcional. A sus 34 años, apareció
en los cuartos de final contra el Lyon. Fue decisivo de nuevo ayer.
El PSV dio una lección de buen fútbol, con un estilo bien
diferente al que se ve en Europa en los últimos tiempos.
El PSV demostró un alto grado de concentración, necesario
siempre que se quiera ganar a un club de la grandeza del Milan.
Pero la suerte esquivó al PSV. Se alió una vez más
con un club italiano. El Milan, cuando estaba contra las cuerdas, en el
minuto 90, se encontró con un gol de Ambrosini. Ni Pirlo ni Kaká
ni Shevchenko aparecieron ayer. El equipo fue un fantasma. En pleno respiro,
llegó un último arreón de Cocu. No era suficiente.
Se clasificó para su décima final de Europa. Y busca su
séptimo título.
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Mark van Bommel
Centrocampista del PSV
Fuimos el mejor equipo en ambos partidos, pero marcaron un
vital gol de visitante. Jugamos muy bien y tratamos de buscar otro
gol, pero al final ya no teníamos fuerzas
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Andrei Shevchenko
Delantero de Milan
Este fue probablemente nuestro peor partido de la campaña.
Un cordial saludo al PSV. Ahora necesitamos descansar y pensar en
Juventus
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Massimo Ambrosini
Mediocampista de Milan
Hay que reconocer que el Milan no ha sido el mejor. Es inútil
ocultarlo. Ellos nos han superado, pero el deporte tiene estas cosas
Nos han creado muchas dificultades
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