 |
| Reflexivo. Juan Carlos Reyes está entre
la espada y la pared. Foto EDH |
Redacción
Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Uruguayo Juan Carlos Reyes Braun no sólo le quita el sueño
el meter goles con Firpo, sino el afrontar también una demanda
en la Procuraduría y en el Juzgado Primero de Familia, por el caso
de paternidad de una menor y por amenazar de muerte a la madre de su supuesta
hija, respectivamente.
El embrollo del Colorado comenzó después que
no quiso reconocer voluntariamente en la Procuraduría General de
la República ser el padre de la menor Andrea Massiel, que tiene
ya dos meses y 21 días de nacida.
La joven Silvia González, de 28 años, dice haber conocido
al futbolista en un restaurante de San Salvador, con el cual inició
relaciones sentimentales en el mes de mayo de 2004.
González aclaró que el pasado 27 de abril llamó por
teléfono al Colorado para arreglar la situación
de su hija y para pedirle que la dejara de andar difamando.
Esperaba llegar a buenos términos, pero como no quiso. Lo
que recibí de él fue una amenaza, pues me dijo te voy a
reventar. A mi me dio miedo. Y por eso pedí a la Juez que que se
me brindara protección, comentó.
Por su parte, el delantero de Firpo, reconoció que sí mantuvo
una aventura con la joven. La conocí en una salida que tuve
con unos amigos en Metapán. Y así fue como pasó todo,
contó Reyes.
Sobre la demanda judicial que tiene pendiente, el jugador aclaró:
Lo he tomado tranquilo y estoy viendo la forma para resolverlo,
expresó.

|