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Riesgo en los semáforos

San Salvador. Las denuncias aumentan por la falta de seguridad en las calles que son frecuentadas por indigentes agresivos. Muchas veces irrespetan a las mujeres


Publicada 2 de mayo 2005, El Diario de Hoy

Servicio no solicitado. Los conductores se exponen a ser agredidos, por negarse a pagar por la limpieza del parabrisas. También hay casos en que no se reporta la violencia. Foto EDH/Nelson Dueñas


Eduardo López
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Distintas arterias de la ciudad capital son ocupadas por varios indigentes, quienes se dedican a limpiar los parabrisas de los vehículos en los altos de los semáforos.

En varias ocasiones se han registrado percances entre conductores y limpiaparabrisas, todo por tratar de ganarse una moneda, dijo Daniel L., taxista del área metropolitana.

las quejas de los ciudadanos
Muchos de los automovilistas han sufrido alguna especie de ataque verbal o físico en las calles capitalinas.
Avenida Concepción y Alameda J. Pablo II
Daniel L.
Taxista
“En una ocasión un niño me amenazó con una piedra y a mi esposa le pasó lo mismo; ahora trata de evitar la zona por seguridad”.
39a. Avenida Norte y Alameda J. Pablo II
Hortensia Majano
Conductora
“Hace un mes un hombre con vendas en la cara me asustó, porque se enojó cuando no permití que me limpiara el
carro, y pateó la puerta”.
1a. Avenida Norte y Alameda J. Pablo II
Rafael Mendoza
Vendedor de refrescos
“Un muchacho me
golpeó la parte trasera del pick up con un trozo
de madera, sólo porque no tenía dinero para darle”.
5a. Avenida Norte y Alameda J. Pablo II
Jorge Medrano
Carpintero
“Un hombre como de 27 años casi me daña los muebles que iba a entregar a la persona que me los encargó, al lanzarme una piedra pequeña”.

Av. Manuel E. Araujo y Av. La Revolución
anónimo
Empresario
“En esta zona hay un joven drogadicto que pide dos coras y en una ocasión se las negué, por lo que golpeó el retrovisor y me lanzó una piedra”.

“Los automovilistas por años hemos denunciado las faltas de respeto y las amenazas de las que somos objeto”, agregó.

Algunas vías donde se encuentran indigentes son la Alameda Juan Pablo II, Avenida Independencia, y entre las avenidas Manuel Enrique Araujo y La Revolución.

La conductora Hortensia Majano dice que las autoridades no brindan la seguridad necesaria al ciudadano.

Expuso que los semáforos se han convertido en señales de alarma, porque la posibilidad de ser agredidos por un drogadicto es muy alta.

“El grupo más vulnerable somos las mujeres, y lo mejor que podemos hacer es evitar pasar por la misma zona todos los días”, recomendó.

La mayoría de ellas detiene la marcha de su auto unos metros antes de llegar al alto, para evitar ser hostigada. También cambia de ruta.

Jorge Medrano considera que estos grupos deberían ser retirados de las calles, porque se molestan cuando no se les da dinero.

Aunque las opiniones varían, algunos aseguran que el problema es un reflejo de la situación del país, como lo expresó Rafael Mendoza.

Otros recalcan la necesidad de que se capacite a los jóvenes y adultos, para que se dediquen a un oficio.

Una persona, quien no quiso ser identificada, explicó que la inseguridad se apodera de los conductores, porque se ven obligados a frecuentar las mismas arterias.

“Es difícil confiar en estos muchachos, debido a que algunos les ayudamos de buena fe, y de sorpresa nos traicionan robándonos”, indicó.

Afirmó que el problema es de la sociedad, tanto de las instancias legales, estatales y la misma empresa privada.

Sin embargo, no hay un esfuerzo que se enfoque en ayudar a los muchachos indigentes, según dijo César Funes, secretario de la Juventud.

Efectos. La drogadicción es producto de la vida en la calle. Foto EDH

El programa Mano Extendida está orientado a ayudar a los jóvenes de las pandillas, madres adolescentes y jóvenes con problemas legales, además de los indigentes.

Funes se refiere a la necesidad de que las municipalidades, las organizaciones no gubernamentales, fundaciones e iglesias contribuyan a ayudarles.

Por su parte, Ronald Escobar, de la Fundación Hogares Providencia, manifestó que se debe trabajar en darle confianza a los muchachos.

La institución brinda asistencia médica y sicológica a alrededor de 200 personas de distintas edades.

“Pero la población debe tomar conciencia de que todos estamos comprometidos a cambiar este fenómeno”, enfatizó.

El Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (Isna) ofrece programas de salud y desintoxicación, educación, recreación, preparación técnica, reinserción familiar y laboral de ser necesario.

Maris de Belloso, del Isna, aseveró que el objetivo fundamental es evitar que se vulneren sus derechos y lograr reintegrarlos a sus grupos familiares.

Consecuencias de los ataques
Los automovilistas tienen la opción de acudir a las distintas instancias de seguridad ciudadana.
1- Denuncia ante la PNC
Cuando se presenta un hostigamiento o es quebrado un parabrisas, el afectado debe informar a las autoridades para enviar una patrulla.
2- CAM o ciudadanos
Agentes metropolitanos o cualquier persona puede retener al agresor, mientras es entregado a la policía, quien lo pondrá a la orden de los tribunales.
3- Fiscalía
Si el atacante es un menor, será privado de su libertad y luego lo llevarán al Isna o, de ser necesario, a un centro de corrección de menores.
4 Castigo
Si un adulto quiebra un parabrisas, la FGR podrá encarcelarlo de seis meses a cuatro años por daños menores o agravados, según se determine.

 

Algunos conductores también son agresores

Los indigentes que se dedican a limpiar los parabrisas sostienen que también son víctimas de algunos automovilistas.

Rechazo. Estos muchachos sobreviven a diario en la calle. Foto EDH/Nelson Dueñas

José Camilo Yánez, de 28 años, quien se ubica en la 39a. Avenida Norte y Alameda Juan Pablo II, manifiesta que para ellos es un riesgo constante tratar de ganarse una moneda.

“En varias ocasiones los automovilistas nos amenazan echándonos el carro encima e incluso con armas de fuego, sólo porque no les preguntamos si quieren que se les limpie el parabrisas”, dice.

Reconoció que algunos de sus compañeros se dedican a robarles a los conductores mientras buscan las monedas o los molestan. Indica que esto afecta al grupo.

Asegura que ha habido medidas para mantener el orden entre los que se mantienen en dicha arteria.

Los agentes del CAM han puesto al grupo a realizar actividades de limpieza en la calle, por uno que haya quebrado un parabrisas, reiteró.

“Para mí, éste es un trabajo bueno y honesto, porque le limpio el parabrisas a los carros”, indicó.

“Necesitamos
que nos den la oportunidad de trabajar en algo distinto a esto”
José Camilo Yánez
Limpia parabrisas


PDDH: La niñez debe ser atendida

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) presentó hace dos años un informe sobre el maltrato policial que reciben los niños que viven en la calle.

Apoyo. Luis Salazar y la Procuradora Beatrice de Carrillo. Foto EDH/Nelson Dueñas

La situación de los jóvenes indigentes es un problema complejo, porque tiene vínculo con la drogadicción, indicó Luis Salazar, procurador adjunto de la Niñez.

En la actualidad hay tres mil menores que permanecen en instituciones de apoyo, a fin de ser reubicados a su grupo familiar, de lo contrario estarían en la calle.

Salazar explicó que el combate de la mendicidad no ha sido de atención integral o basado en la rehabilitación familiar.

Manifestó que para solucionar con eficacia este fenómeno se necesita de estadísticas confiables e información sobre la niñez. Esto, dijo, permitiría establecer las políticas públicas más indicadas para minimizar el interés por vivir en las calles y sus efectos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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