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| Los ensayos permiten ejecutar bien las composiciones
que se interpretarán durante los fines de semana. Foto
EDH/Wenceslao Martínez hijo |
Wenceslao
Martínez hijo
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Tiene entre sus filas a soldados cuyas armas son instrumentos musicales
como trombones, trompetas, fagot y clarinetes, entre otros, las cuales
cargan con la munición de las partituras musicales para deleitar
al público con sus exquisitos conciertos en los diferentes municipios.
La agrupación se fundó en 2002, después de que la
Asociación de Patrimonio Cultural de Santa Ana (Apaculsa), planteara
la necesidad de contar con una banda sinfónica para sus exposiciones
durante la Ruta Cultural Estudiantil (ver recuadro).
Fue así como el músico mayor en Santa Ana, Manuel de Jesús
Espinoza Pérez, se encargó de la organización y posterior
coordinación con las otras instituciones militares los días
que necesitaría a los músicos para los ensayos.
De acuerdo con el tipo de actividad a la que asistirá la banda
y el tipo de melodía a ejecutar, se llama a los filarmónicos
necesarios, quienes deben vestir de gala con un elegante traje verde olivo.
Los músicos, quienes dedican esfuerzo y dedicación a esta
tarea, tienen como escenarios los teatros, pueblos y plazas públicas.
Álvaro Palma, de 48 años, tiene 27 al servicio de la música
en la entidad militar. La inspiración de ser músico le llegó
desde pequeño.
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| Cada instrumento da su aporte a las melodías.
Foto EDH/Wenceslao Martínez hijo |
Recuerdo que para las fiestas julias, aquí
en Santa Ana, sólo en los conciertos pasaba. Aprovechaba que los
músicos venían de San Salvador, porque en Santa Ana no había
una banda así, expresó.
Por diversas circunstancias, no pudo ingresar a la banda, sino hasta el
1 de julio de 1978, (cuando) se dio una oportunidad y aproveché
ese momento. Desde entonces, no he dejado de tocar el trombón,
manifestó, aunque su interés primigenio fue la marimba.
Cuando comencé el director era David Humberto Cerna, quien
falleció luego del conflicto armado, recordó Palma.
Actualmente, la Banda Sinfónica de Occidente no cuenta con personas
que toquen los timbales, campanólogos ni xilófonos, que
son instrumentos básicos para poder hacer una mejor presentación.
Incendio
Esos instrumentos los perdimos luego de que se incendiaron las instalaciones
del arruinado Casino Militar Centroamericano, explicó Palma,
quien agregó que hasta la fecha no ha sido posible suplirlos por
falta de recursos económicos.
Sin embargo, la carencia no ha mermado el entusiasmo de estos músicos,
quienes tienen entre sus propósitos la recuperación del
gusto por la buena música.
Es por ello que el músico mayor hace un llamado a todos los interesados
en formar parte de la banda musical militar, para que se acerquen a la
Segunda Brigada de Infantería, en Santa Ana, los fines de semana.
Se imparten clases de música sin costo alguno.
Ahora hace falta la música clásica, la cual ofrecemos
a través de conciertos didácticos a los escolares durante
la ruta cultura. Tratamos de que la comunidad escolar comprenda lo que
es la verdadera música y que se vaya inspirando por ella,
detalló.
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| A los repasos acuden todos los integrantes sólo
si la presentación es en el teatro. Foto
EDH/Wenceslao Martínez hijo |
Sobre la ruta cultural
- Se fundó en enero de 2002.
- Suman sus esfuerzos la Segunda Brigada, alcaldía, Teatro santaneco,
Museo Regional de Occidente.
- Además, la Casa de la Cultura, Comité pro Restauración
de Catedral y Expresión Café Cultural.
- Se tiene respaldo de guías turísticos voluntarios que
explican sobre fechas y sitios históricos.
Hay sensibilidad tras la rígida disciplina
La dura imagen que proyecta la Fuerza Armada de El Salvador
desde sus cuarteles contrasta con la sensibilidad que pueden generar elementos
militares con sus instrumentos en la Banda Sinfónica de Occidente.
Desde sus trincheras musicales, este grupo de músicos intenta llevar
cultura, además de música, a diversos pueblos y ciudades
de la zona occidental.
Pretenden rescatar los años perdidos durante la guerra, época
en la que si bien no dejaron de tocar sus instrumentos musicales sí
vivieron con mucha zozobra de perder la vida durante uno de esos viajes
a alguna plaza pública del país.
Alvaro Palma recuerda cómo, antes de la guerra, los conciertos
en el parque Libertad eran el plato fuerte de muchas parejas enamoradas
que recorrían la plaza mientras los filarmónicos deleitaban
con sus exquisitas melodías.
Eran conciertos de música de Beethoven. Éramos 41
músicos, un director, dos músicos mayores y 39 filarmónicos,
reconoció el músico.
Sin embargo, a raíz del conflicto armado, aquella tranquilidad
se fue acabando poco a poco y el sonido de las balas y las bombas fueron
opacando la hermosa labor que realizaban.
Si nos atacaban, lo único que teníamos nosotros para defendernos
eran nuestros instrumentos musicales, reconoció Palma.
Trece años después, continúan en los parques, teatros
o plazas públicas deleitando con sus melodías y con la responsabilidad
bajo la manga de culturizar a la juventud sobre la importancia de la verdadera
música.
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Los grupos de instrumentos de la banda son
tres
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La familia de percusión
se divide en las categorías de sonido determinado e indeterminado.
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Otro está
formado por los viento-metal, hechos a partir de
tubos metálicos. Trompeta y trombón forman parte de
él.
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En los de viento-madera
están el flautín, el oboe y el clarinete.
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