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Luis
Fernández Cuervo*
(Primera parte)
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Con ocasión del reparto de anticonceptivos a escolares, vuelve
a sembrarse la confusión, aduciendo ignorancia, empleando terminologías
mentirosas y tratando de enredar a la Iglesia Católica en asuntos
muy graves que no son de fe, sino de salud física, mental y moral.
PARA EL QUE QUIERE INFORMARSE SIN PREJUICIOS Y CON AMOR A LA VERDAD, existen,
para creyentes y no creyentes, razones científicas y hechos muy
claros, garantizados por estadísticas, para saber con claridad
qué es LO QUE ES VERDAD Y QUÉ ES LO QUE ES MENTIRA en todo
esto.
Tan es así, que yo me veo obligado moralmente, en mi doble condición
de médico y de periodista, a proclamar, una vez más, las
verdades sobre este asunto, le duelan a quien le duelan:
1.-Es una grave mentira decir que la píldora del día después
sea un anticonceptivo.
2.-Es una grave ignorancia, sincera o fingida, decir que no se sabe cuándo
comienza la vida humana.
3.-Es un hábil subterfugio (otra mentira más) llamar óvulo
fecundado al embrión humano, antes de anidarse en el endometrio
(la mucosa interna del útero materno).
4.- Sólo con una gran ignorancia o por motivos interesados se puede
seguir llamando educación sexual a estimular la fornicación
protegida por condones y anticonceptivos. Las estadísticas mundiales
demuestran abrumadoramente, en todos los países, que con esa instrucción
sexual lo que se consigue es que haya más madres solteras (y cada
vez de menor edad), más abortos, más enfermedades de transmisión
sexual, más hogares desechos, más hijos sin padre y sin
educación, y un creciente aumento de maras. También se sabe
por qué, a pesar de ese rotundo fracaso, siguen aconsejando o presionando
a los gobiernos de los países latinoamericanos para que hagan campañas
masivas de eso mismo.
5.- Todo político latinoamericano honesto y responsable está
obligado a saber que, EXISTE UNA INTERNACIONAL ANTINATALISTA, muy activa,
con muchos medios económicos y publicitarios, cuyo objetivo fundamental
es frenar la natalidad en los países subdesarrollados y que el
medio QUE HA DADO RESULTADO es difundir que la fornicación (el
sexo fuera del matrimonio) es un derecho que todo adolescente tiene, con
tal que se proteja contra el embarazo y las enfermedades venéreas.
No existe ese derecho. ESO NO ES EDUCACIÓN, SINO SEDUCCIÓN,
CORRUPCIÓN, PERVERSIÓN. La fornicación ¡SE
SABE DESDE HACE SIGLOS! siempre es nociva para quien la practica,
aunque se evite el embarazo o la enfermedad sexual.
6.- En consecuencia, dichos políticos tienen la grave obligación
de conocer, al menos, el National Security Memorandum 200, presentado
a la Casa Blanca el 10-12-1974 y desclasificado en 1989 y haberse leído
como mínimo The War against Population,
de la doctora en Economía Jacqueline Kasun (1988) o su versión
española La guerra contra la población, Editorial
Arias Montano, Madrid. Ahí queda muy claro quiénes y para
qué difunden la mal llamada libertad sexual y el sexo
seguro.
En cuanto a LOS MÉDICOS Y ENFERMERAS, tienen la obligación
moral de saber y difundir (es grave quedarse callados) lo siguiente:
1- LA VIDA HUMANA, UN NUEVO SER HUMANO, COMIENZA EN EL CIGOTO. Una vez
que el espermatozoide masculino entra en el óvulo femenino y cuando
ambos juntan sus 23 cromosomas, entonces tenemos un cigoto, un ser vivo
con 46 cromosomas, que es lo que define científicamente, genéticamente,
al ser humano. Ningún otro ser vivo tiene esa dotación cromosómica.
Eso ya no es un óvulo fecundado, es muchísimo
más. Ya tiene todas las propiedades individuales, ya es distinto
a cualquier otro ser humano, ya es único en el mundo y YA TIENE
TODO EL PODER PARA IR CONSTRUYÉNDOSE A SÍ MISMO. Y lo hace
de una manera muy distinta a como lo hace una simple célula que
se divida en dos.
Es decir, el cigoto es un individuo porque posee la capacidad de
iniciar la emisión de un programa, o sucesión ordenada de
mensajes genéticos que van consiguiendo la construcción
embrionaria.
Cada individuo es uno y único en cuanto a que su existencia
es una emisión de un mensaje genético y una autoconstrucción
propia y única en el mundo. Sus divisiones asimétricas,
desde la primera división del cigoto en dos blastómeros,
y la organización polarizada según un eje del viviente cigoto,
es lo que permite un crecimiento diferencial y ordenado. Por el contrario,
una célula que no sea cigoto, al dividirse en dos células,
éstas pueden seguir dividiéndose, con o sin interacciones
entre el grupo de células resultante, pero de eso no se va autoconstruyendo
ningún ser humano.
Consecuencia: cuando alguien se atreve a decir en la radio o en la TV,
o a publicar en la prensa, que no se sabe cuándo comienza
el ser humano, demuestra: a) una ignorancia grande e irresponsable,
o b) estar implicado en el negocio inmoral de los anticonceptivos.
2.- La PÍLDORA DEL DÍA DESPUÉS actúa modificando
el endometrio. Produce una disociación madurativa glándulo-estromal,
que he visto montones de veces en mi trabajo como anatomo-patólogo
y cuyo efecto es que RECHAZAN AL EMBRIÓN, impiden que él
se anide. Es decir son antiabortivos tempranos, abortan el embrión
en su etapa de blastocisto. Esto explica la falacia de jugar con las palabras.
La consigna de todos los que defienden los presuntos anticonceptivos
es llamar óvulo fecundado o pre-embrión
al embrión de los primeros días (m/m de 1 a 15 días)
y decir que el ser humano empieza a ser tal cosa sólo cuando el
blastocisto se anida en el endometrio, sin ninguna razón científica
que lo apoye.
Es tan absurdo decir que un blastocisto humano no es un ser humano antes
de anidarse, como si dijéramos que un niño recién
nacido no es hijo de su mamá antes de agarrarse al pecho y comenzar
a mamar, y que si se muere o se le mata antes de ese agarrarse no es un
crimen, porque todavía no es un niño, sólo es un
pre-hijo.
*Dr. en Medicina y columnista de El Diario de
Hoy. lfcuervo@telemovil.net.

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